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Tipos de inversiones disponibles

En este artículo introductorio veremos los distintos tipos de inversiones que podemos llevar a cabo. El objetivo es que conozcas estos activos, y cómo se distinguen entre sí.

Aquí tienes la lista completa de activos que vamos a analizar. Como puedes ver, tenemos tanto activos financieros, como reales, e incluso digitales:

1) Acciones (renta variable)
2) Bonos soberanos (renta fija)
3) Bonos corporativos (renta fija)
4) Commodities
5) Oro
6) Divisas
7) Fondos de inversión
8) Fondos ETF
9) Inversión inmobiliaria
10) Capital riesgo
11) Criptomonedas

1) Acciones (renta variable)

Las acciones son uno de los activos financieros más populares. Cuando la prensa habla sobre la situación financiera de un país o del mundo, suele mencionar el estado del mercado bursátil.

Las acciones son participaciones de empresas que cotizan en bolsa. Entre ellas encontramos a la mayoría de las multinacionales. Pero también hay empresas relativamente pequeñas cuyas acciones podemos comprar.

Invertir en acciones nos permite recibir una parte de los beneficios de las empresas. Estos beneficios pueden ser en forma de dividendos cobrados, o de una subida de las cotizaciones bursátiles. Sin embargo, cuando la economía no va bien y las empresas tienen pérdidas, las cotizaciones pueden caer y podemos perder dinero.

El mercado bursátil es el que nos permite ser copropietarios de empresas como Apple, Google o Nestlé. La prensa suele hablar de índices para describir el estado del mercado bursátil. Los índices son cestas de acciones cuyo rendimiento se mide para determinar si el mercado bursátil sube o baja, en general.

2) Bonos soberanos (renta fija)

Los bonos soberanos son títulos de deuda emitidos por gobiernos. Debido al elevado nivel de endeudamiento de los países, los bonos soberanos representan el mayor mercado financiero.

Los bonos nos permiten cobrar intereses cada cierto tiempo (aunque también hay bonos que no pagan intereses), recuperar nuestro dinero en una determinada fecha, y venderlos en cualquier momento si no queremos esperar hasta el vencimiento del bono.

Debido a que se pueden comprar y vender en cualquier momento, su precio puede subir y bajar. A pesar de tener menos riesgo que las acciones, con bonos también podemos experimentar importantes ganancias o pérdidas.

Los bonos emitidos por países como Alemania o Suiza son, obviamente, más seguros que los emitidos por España o Argentina, pero pagan menor interés.

3) Bonos corporativos (renta fija)

Los bonos corporativos son también títulos de deuda, pero emitidos por empresas. Comparten características con los bonos soberanos. De esta forma, nos dan derecho a cobrar intereses periódicamente, recuperar nuestro dinero a vencimiento, y comprar y vender cuando nos apetezca.

Suelen tener mayor riesgo crediticio que los bonos soberanos. Es decir, hay mayor probabilidad de impago. Como consecuencia de eso, suelen pagar algo más de interés, y su precio puede también fluctuar más, en ambas direcciones.

Como con todo, no todas las empresas son iguales. Las hay más solventes que muchos países, y las hay altamente endeudadas y con mucho riesgo. Cuanto mayor sea el riesgo, mayor interés.

4) Commodities

Las commodities son simplemente recursos naturales. Nos permiten invertir en petróleo, aluminio o café. Son interesantes porque sus precios suelen estar correlacionados con la inflación. Si tenemos miedo a que el coste de la vida suba, podemos invertir en commodities, cuyos precios subirían en tal situación.

La inversión en commodities se hace mediante derivados financieros. Debido a su complejidad, la mayoría de los inversores lo hace mediante fondos de inversión o fondos ETF. En tal caso, los gestores del fondo se encargan de comprar y vender esos derivados.

5) Oro

Considerado generalmente una commodity, el oro juega un papel especial en los mercados financieros y dentro de los tipos de inversiones. A diferencia de otros metales preciosos como el platino, el oro tiene pocos usos industriales y se suele usar como activo refugio.

El oro ha sido usado como dinero a lo largo de la historia. A diferencia del dinero “creado” por humanos, como euros o dólares, su cantidad en el mundo es limitada. Y hasta 1971, la mayoría de divisas del mundo estaban respaldadas, directa o indirectamente, por oro.

oro como valor refugio

A pesar de que el valor de las divisas ya no va ligado al oro, sigue jugando un papel clave en el sistema monetario. Los bancos centrales de todo el mundo son los mayores tenedores de oro. Tener oro otorga credibilidad y estabilidad a las instituciones de un país.

Por todos estos motivos, el oro suele ser el activo preferido en periodos de crisis políticas, económicas y monetarias. Con la situación de alta inestabilidad en los mercados financieros desde 2008, el oro es ciertamente un activo que hay que tener. Y muchos expertos afirman que la plata también podría beneficiarse mucho en caso de que haya caos monetario.

6) Divisas

Las divisas no son otra cosa que “dinero” creado por humanos. Euros, dólares americanos, libras esterlinas, pesos mexicanos, pesos argentinos, francos suizos, etc. Todos ellos son ejemplos de divisas. Y se pueden comprar y vender entre sí, a precios que cambian constantemente.

Invertir en divisas nos permite beneficiarnos de subidas y bajadas en su precio, cobrar intereses más altos según las divisas que compremos, y diversificar el riesgo de nuestra cartera. El franco suizo y el yen japonés suelen ser las divisas refugio por excelencia cuando hay inestabilidad o crisis.

7) Fondos de inversión

Los fondos de inversión no son un activo financiero en sí mismos, sino simplemente un vehículo financiero mediante el cual podemos invertir. Por este motivo, los hay de muchos tipos. Los fondos pueden invertir en acciones, bonos, commodities, metales, divisas, una combinación de todas esas cosas, o en otros activos más alternativos.

Debido a la amplia oferta de fondos, podemos elegir según activos, países, sectores o niveles de riesgo. Al ser vehículos gestionados por otros, pagaremos una comisión al gestor del fondo. Resulta importante asegurarnos de que las comisiones no sean abusivas.

Para invertir en un fondo de inversión, enviaremos nuestro dinero al gestor del fondo, que lo añadirá al total gestionado dentro del fondo. Cuando queramos vender, daremos aviso al gestor, que venderá parte de los activos para entregarnos el valor de nuestra inversión.

8) Fondos ETF

Los fondos ETF son muy populares hoy en día. Son similares a los clásicos fondos de inversión, y los hay de todo tipo: acciones, bonos, commodities, metales, etc. A pesar de sus similitudes, hay algunas diferencias importantes entre los fondos ETF y los fondos de inversión.

Los fondos ETF suelen estar gestionados de forma pasiva. Eso significa que sus gestores se limitan a replicar los índices bursátiles o de bonos existentes, sin tratar de elegir cuáles son las mejores empresas del índice. Debido a esto, sus comisiones de gestión son mucho más bajas. Y su rendimiento antes de comisiones suele ser igual de bueno que el de los fondos de inversión.

Otra de las diferencias es que podemos invertir en fondos ETF a través del mercado bursátil. Simplemente podemos comprar y vender “acciones” en el fondo ETF cuando queramos, siempre y cuando el mercado esté abierto.

Los fondos de inversión y fondos ETF son los vehículos más prácticos para invertir en activos financieros, especialmente cuando hablamos de bonos y commodities.
Por ejemplo, una cartera con participaciones en 10 fondos ETF puede ser una inversión espectacularmente diversificada, y a muy bajo coste, con acciones y bonos de multitud de países, commodities y metales.

9) Inversión inmobiliaria

La inversión en bienes raíces, o real estate, es la más extendida de todas. Consiste en comprar pisos, casas, oficinas, plazas de parking, y otros bienes, con el objetivo de alquilarlos y beneficiarnos de su apreciación.

La inversión inmobiliaria nos da la posibilidad de encontrar buenas oportunidades de inversión a base de buscar bien, y de mejorarlas mediante nuestra gestión activa. Además, podemos usar deuda hipotecaria para financiar parte de la compra.

invertir en casas

Al ser bienes reales, suelen subir de precio cuando hay inflación. Por todos estos motivos, suelen estar entre los tipos de inversiones predilectos por parte de la gente.

10) Capital riesgo

Los fondos de capital riesgo invierten en empresas que no cotizan en bolsa. Su objetivo es comprar empresas o partes de empresas, ayudar a mejorarlas y venderlas más tarde a un precio superior. En muchos casos, invierten exclusivamente en empresas con alto potencial de crecimiento.

Debido a que suelen ser empresas más pequeñas y menos consolidadas, la inversión en capital riesgo suele acarrear más riesgo que la inversión bursátil, donde las empresas suelen estar más consolidadas. Al mismo tiempo, el potencial de ganancias también puede ser más alto.

Entre sus desventajas, cabe destacar que no son inversiones líquidas, pudiéndonos hacer esperar bastante tiempo para sacar nuestro dinero, y que las comisiones de gestión suelen ser elevadas.

11) Criptomonedas

Las criptomonedas, o criptodivisas, cuyo máximo exponente es Bitcoin, son divisas digitales. A diferencia de las divisas tradicionales, las criptos no han sido creadas por países o bancos centrales, y su cantidad es limitada.

Uno de los argumentos a su favor es que su valor no puede ser manipulado por parte de los gobiernos. Eso contrasta con las divisas tradicionales, que pueden ser creadas de la nada por parte de los países cuando a ellos les conviene. Al ser digitales, también ofrecen mucha privacidad a sus usuarios.

Las criptomonedas tienen sin duda un potencial espectacular. Pero también cabe recordar que son activos muy volátiles y altamente especulativos. No sabemos qué va a ocurrir con ellas en el futuro, por lo que nos pueden hacer ganar o perder mucho dinero.

Conclusión sobre los distintos tipos de inversiones

Espero que con este resumen tengas una idea clara de los distintos tipos de inversiones que están a tu disposición si quieres invertir. El siguiente paso es empezar a aprender sobre cada uno de ellos. Céntrate primero en los que llamen más tu interés. Y no pierdas de vista la diversificación, ya que saber sobre varios tipos de activos al mismo tiempo es un arma muy potente.

Te pongo el enlace a un artículo que creo que es relevante. Ahí te cuento por qué no deberías invertir en el país en el que vives y trabajas. Ahí habría que hacer una excepción para las inversiones inmobiliarias (por cuestiones prácticas), o si vives en Estados Unidos o China (por su relevancia en la economía mundial):

Por qué deberías invertir fuera de España

Publicado en Finanzas personales Invertir

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