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Ratio precio valor contable de una acción

La ratio precio valor contable de una acción es una métrica que podemos utilizar para analizar empresas. Como con todas las métricas, tiene sus puntos fuertes y débiles. Pero verás que puede ser tremendamente útil en algunas situaciones.

La ratio precio valor contable compara el precio de una acción con su valor contable en el balance de la empresa. Así pues, es una forma rápida de ver cuánto estamos pagando por cada euro que se invirtió en la empresa originalmente.

Cómo se calcula

El cálculo de la ratio precio valor contable (Price-to-book ratio en inglés, o P/B) es muy sencillo. Para ello, necesitamos calcular el valor contable de cada acción de una empresa. El valor contable se calcula sumando el valor de todos los activos y restando el importe de todas las deudas.

La diferencia es el patrimonio de la empresa. Ese patrimonio lo dividimos por el número de acciones existentes para saber el patrimonio, o valor contable, de cada acción.

Usemos un ejemplo para verlo más claro. A 31 de diciembre de 2019, Nestlé tenía activos por valor de 128 mil millones de francos suizos. Al mismo tiempo, sus deudas totales eran de 75 mil millones. Por lo tanto, su patrimonio neto era de 53 mil millones. Si dividimos este patrimonio neto por el total de acciones, nos sale que el patrimonio por acción era de 16,86 francos.

Sabiendo que el valor contable por acción es de 16,86 francos, tan solo necesitamos el precio de la acción. A finales de 2019, éste era de 104,78 francos. Por lo tanto, su ratio precio valor contable era de 6,2 = 104,78 / 16,86. Eso significa que, por cada franco de patrimonio en el balance, debemos pagar 6,2 francos. Una ratio de 1 significaría que pagamos exactamente lo que se invirtió originalmente.

Veamos por qué una ratio puede ser más alta o más baja, hablando de sus limitaciones y sus usos.

Limitaciones

Quiero hablar antes de las limitaciones, o desventajas, para que lo que venga después sean todo buenas noticias. Me gustaría destacar tres limitaciones en particular:

1) El valor contable puede ser distinto al valor de mercado

La ratio se calcula usando el valor de los activos según consta en el balance publicado por la empresa. Sin embargo, muchos activos aparecen a precio de coste en el balance, en lugar de a precio de mercado. Esto tiene importantes consecuencias, tanto para bien como para mal.

En el lado positivo tenemos activos que se han revalorizado, pero cuyo valor en el balance sigue siendo el de coste. Esto es especialmente cierto para empresas inmobiliarias que no valoran sus activos a menudo. Pero es algo que puede ocurrir con activos de todo tipo. Cuando el valor de mercado de los activos es superior a su valor contable, la ratio tenderá a ser más alta.

En el lado negativo tendríamos activos cuyo valor actual de mercado es inferior a su valor contable. De nuevo, muchos tipos de activos podrían caer en esa categoría. Sin embargo, habría que destacar dos en particular.

En primer lugar, podemos encontrarnos con maquinaria que sirve para producir algo que ya está obsoleto. En ese caso, si la empresa tuviera que vender esa fábrica o ese material de producción, su precio sería inferior al valor contable. Piensa en las fábricas de Kodak cuando la cámara digital se impuso.

En segundo lugar, si la empresa ha llevado a cabo muchas adquisiciones a lo largo de su historia, lo más probable es que haya “sobrepagado” por ellas. Cuando eso ocurre, ese sobrecoste no es una pérdida, sino que se registra como un activo en el balance. Se le llama fondo de comercio (goodwill en inglés). Sin embargo, se trata de un activo ficticio, puesto que no puede venderse. Una empresa que tenga un fondo de comercio muy grande puede tener un múltiplo precio valor contable bajo.

Por último, cabe destacar que es difícil saber a ciencia cierta qué valor tienen algunos activos. Sobre todo, si la empresa se dedica a desarrollar y vender software, como Microsoft, es difícil darle un valor preciso a sus bienes intangibles.

2) Activos que no están en el balance: el valor de la marca

Otra de las limitaciones que tiene la ratio precio valor contable es que no incluye ciertos activos vitales para la empresa. El más importante de todos es el valor de la marca. Por ejemplo, todo el mundo estaría de acuerdo en que Coca-Cola tiene un valor altísimo como marca. Sin embargo, no es un activo que la empresa pueda contabilizar en el balance.

valor de activos intangibles

Otros activos clave que tampoco están en el balance serían los siguientes: un CEO estrella, como Elon Musk para Tesla, el valor de software que se ha desarrollado y puede ser vendido por todo el mundo, que aplica a empresas como Microsoft, o la red de clientes que tienes, como en el caso de Facebook.

A menudo son cosas tan importantes, pero tan poco valoradas a nivel contable y financiero, como la plantilla con la que cuenta una empresa.

3) Solo es útil para comparar empresas similares del mismo sector

Por último, cabe destacar que la ratio es muy útil para comparar empresas similares de algunos sectores. No obstante, no nos permite comparar empresas de distintos sectores de forma fiable. ¿Por qué? Pues por los motivos vistos anteriormente. No tendría mucho sentido comparar a Apple, Nestlé o Toyota usando las mismas métricas, puesto que sus negocios son totalmente distintos.

De la misma forma, y por los mismos motivos, no es útil para según qué sectores. A destacar aquellos que tienen menos bienes tangibles y confían más en la tecnología. En el siguiente apartado veremos para qué sectores sí es útil.

Usos y ventajas

A pesar de tener algunas limitaciones, la ratio precio valor contable también tiene múltiples usos y ventajas:

1) Fácil de utilizar

Una de los principales aspectos positivos de la ratio precio valor contable es que es muy fácil de entender. Si la ratio es superior 1, estamos pagando más que el valor original de la inversión que se hizo en su día. A pesar de que podamos pensar que estaríamos sobrepagando, puede haber muy buenos motivos para ello.

Una ratio superior a 1 suele indicar que la empresa ha sido capaz de montar un negocio muy rentable y con una posición fuerte de mercado. Así pues, esa posición no podría ser tomada por otra empresa a base de simplemente invertir dinero, puesto que cosas como los productos, el valor de marca, la red de distribuidores, los clientes, etc. tardan tiempo en construirse.

Si la ratio es inferior a 1, estamos pagando menos que la inversión original. Esto nos puede hacer pensar que la empresa puede ser un chollo. Pero, como con todo, lo importante es hacer un análisis más exhaustivo. A fin de cuentas, puede haber motivos para ello, como que la empresa, o el sector, estén en declive.

2) Muy útil para algunos sectores

Los sectores para los que resulta más útil utilizar esta ratio son aquellos que requieren de mucho capital y que venden productos o servicios relativamente estándares. Eso significa que las empresas no tienen facilidad para personalizar aquello que ofrecen a sus clientes.

Los sectores por excelencia serían la banca, los seguros, empresas energéticas, de transporte e industriales. Como puedes ver, todas ellas requieren de grandes inversiones de capital. Y, al mismo tiempo, sus productos y servicios no se diferencian apenas de los de la competencia.

Usemos los seguros como ejemplo. Lo importante al contratar una póliza no es el logo que aparece en el contrato. Nos puede gustar que el seguro sea de Allianz o de Mapfre, pero no importa demasiado. Lo importante es el precio de la prima, sus coberturas y las condiciones de pago si algo ocurre. Además, garantizar tantos seguros es algo que requiere de mucho capital.

acciones intensivas en capital

Como puedes ver, estos sectores suelen tener ratios más bajas, puesto que, de no ser así, una nueva empresa podría entrar en el sector con el objetivo de establecerse y esperar a que su valoración subiera. Eso es, que su ratio valor precio contable subiera de 1 al nivel superior al que está valorado ese sector.

3) Útil para comparaciones dentro del mismo sector

Por lo que acabamos de ver, la ratio es muy útil para comparar empresas dentro del mismo sector. Por ejemplo, fijémonos en Total, Royal Dutch Shell y Exxon, algunas de las mayores empresas petrolíferas del mundo. A mediados de julio de 2020, sus ratios precio valor contable eran de 0,9, 0,75 y 1,05, respectivamente. Como ves, son relativamente parecidas.

Obviamente, eso no sería suficiente para determinar directamente que Shell está infravalorada y Exxon sobrevalorada. Sus negocios no son exactamente iguales, y tampoco sus estructuras organizativas o niveles de solvencia. Sin embargo, es un primer paso que nos puede hacer indagar un poco más para ver si esa diferencia en la valoración de ambas empresas está justificada o no.

A destacar que todas ellas tienen ratios cercanas al 1, cosa que demuestra su necesidad de capital. Y, al mismo tiempo, la dificultad que tienen para ver crecer sus valoraciones bursátiles. Por este motivo, suelen ser empresas con bajo crecimiento en el precio de sus acciones, pero dividendos atractivos.

4) Nos indica las expectativas futuras del mercado

Me lo he guardado para el final porque creo que es el punto más interesante. La ratio también puede ser usada para saber qué expectativas hay para el futuro de un sector. Si es muy alto, el mercado nos indica que el sector probablemente vaya a crecer en el futuro, con lo que sus inversiones acaban resultando en una valoración bursátil superior a la inversión inicial.

Por lo contrario, una ratio muy deprimida nos indicaría un futuro poco halagüeño. Por un lado, reflejaría la incapacidad de ese sector de generar beneficios en el futuro, puesto que cada euro invertido ahí es valorado a mucho menos de un euro.

Al mismo tiempo, también nos indica que los activos de esa empresa, o ese sector, no podrían ser vendidos a su valor contable. A fin de cuentas, si eso fuera posible, alguien podría comprar todas las acciones y vender sus activos uno por uno, como ya ocurrió durante los años 80. Tal situación se ve en la increíble película Wall Street, con Michael Douglas.

Destaco la valoración del sector bancario. Por muchos motivos, que explicaré en otro artículo, el negocio de la banca en el futuro tendrá muchas dificultades. Al mismo tiempo, la ratio precio valor contable de la banca de la zona euro es de solamente 0,43. Algunos bancos, como Deutsche Bank o Banco Sabadell tienen una ratio cercana a 0,2. Eso indica que el mercado cree que el valor real de sus activos viene a ser un 80% inferior a su valor contable (ya que tan solo los valora a un 20% de éste).

La valoración de la banca es una señal usada para algunos inversores institucionales para saber cuál puede ser el estado de la economía en el futuro. Dificultades tan grandes en el sector bancario pueden ser preludio de dificultades en la economía. Como ya he dicho, trataré el tema de la valoración de la banca en un artículo futuro.

Conclusión

Como has visto, la ratio precio valor contable es muy útil para analizar algunos sectores del mercado bursátil. Como con todo, ninguna ratio por sí sola es infalible y válida para analizar todo tipo de empresas. Y el análisis de una empresa y un sector debe llevarse a cabo mirando múltiples métricas.

Sin embargo, la ratio precio valor contable es de las más útiles a la hora de analizar sectores con elevadas necesidades de capital y productos relativamente estándares.

Si has encontrado este artículo útil, te dejo el enlace al primero de una serie de artículos sobre el PER de las acciones:

Qué es el PER de una acción (1)

Publicado en Invertir

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