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Qué es la Renta Fija: Lo que necesitas saber

La renta fija es el mercado de activos financieros más grande del mundo. Sin embargo, no recibe tanta atención como la renta variable. Aquí analizamos en detalle qué es la renta fija, qué instrumentos se incluyen en esta categoría de activos, sus ventajas, sus riesgos y cuáles son sus principales inversiones.

Contenido

Introducción: qué es exactamente la Renta Fija

Hay mucho desconocimiento sobre qué es la renta fija, sobretodo entre la gente no interesada en finanzas. Pero verás que no es nada complicado. El mercado de renta fija no es otra cosa que el mercado de deuda. Así pues, los instrumentos de la renta fija no son otra cosa que títulos de deuda.

Si invertimos en un fondo de renta fija, lo que estamos haciendo es convertirnos en acreedores. ¿Acreedores de quién? Pues de muchos agentes económicos distintos: gobiernos estatales, gobiernos regionales, instituciones supranacionales, empresas multinacionales, empresas pequeñas e incluso de deuda personal.

El mercado de deuda es el mayor de los mercados de capitales. La deuda es una de las formas más habituales que tienen los gobiernos, las empresas y las personas de financiarse. Ellos buscan capital. Y los inversores actúan de acreedores y les prestan ese capital. A cambio, los deudores se comprometen a pagar unos intereses y a devolver el dinero en el futuro.

Esa “promesa” de repago es un activo financiero, que puede ser en forma de bono, préstamo o hipoteca. Y ese activo financiero puede ser vendido a otro inversor. En otras palabras: no debemos esperarnos a que el deudor nos devuelva ese dinero. Tan solo tenemos que encontrar a alguien dispuesto a comprar ese activo.

Como inversores, hay muchos tipos de activos a nuestra disposición. Algunos de ellos los usamos a diario, como las cuentas o depósitos bancarios. Entender qué es y cómo funciona el mercado de renta fija nos es útil tanto si queremos invertir en él, como si queremos entender mejor la economía y las dinámicas que afectan a los otros mercados de capitales (acciones, oro, commodities, etc.).

Tipos de activos en renta fija

Veamos cuáles son los principales tipos de activos disponibles en el mercado de renta fija. Como verás, a pesar de que haya muchas diferencias entre ellos, todos representan distintas formas de deuda.

Bonos gubernamentales

Los bonos gubernamentales forman el mercado de activos más grande de todos. Es lógico si lo pensamos. La mayoría de gobiernos, especialmente en países desarrollados, están muy endeudados. A finales de 2020, la deuda del gobierno estadounidense era de más de 27 billones de dólares. Con 12 ceros.

La deuda soberana suele ser uno de los activos con menor riesgo de impago. A fin de cuentas, en casos extremos, los gobiernos pueden pedir ayuda a su socio, el banco central, para que imprima dinero y siga financiándole. De hecho, tal práctica lleva muchos años teniendo lugar.

bonos gubernamentales uk

Pero recuerda que, para que eso ocurra, la deuda debe estar denominada en la divisa nacional del país. Por ejemplo, si Argentina es incapaz de pagar su deuda en dólares, no podrá pedirle a la Reserva Federal norteamericana que imprima dólares. En el caso de los países de la zona euro, como España, el “uso” del banco central es algo que debe ser pactado entre los distintos estados miembros.

A pesar de que la mayoría de bonos gubernamentales no estén expuestos a riesgo crediticio, invertir en ellos nos expone a muchos otros riesgos, como veremos más adelante.

Una subcategoría de la deuda soberana sería la deuda de gobiernos regionales. En este caso, el riesgo crediticio sí existe. Estaríamos hablando de la deuda emitida por comunidades autónomas en España. O, en el caso de Estados Unidos, de la deuda emitida por estados como California, que ya han quebrado en el pasado.

La otra gran subcategoría es la deuda emitida por entidades supranacionales. Algunos ejemplos podrían ser el Banco Mundial, el Banco de Pagos Internacionales (el BIS) o la Unión Europea. Esta deuda suele ser tan segura como la que emiten los países principales, puesto que está garantizada por ellos.

Bonos corporativos

Los bonos corporativos son deuda emitida por empresas, y forman parte esencial del mercado de renta fija. Aquí solemos encontrar a empresas de tamaño considerable, muchas de ellas cotizadas en bolsa.

La deuda corporativa suele tener tipos de interés más elevados que la deuda gubernamental, pero debemos tener presente que es muy heterogénea. Hay empresas más solventes que muchos gobiernos, como Nestlé o Apple. Pero también hay mucha deuda con un riesgo crediticio muy considerable, los famosos bonos basura. Si quieres leer más sobre ellos, echa un vistazo a este artículo.

En general la deuda corporativa acarrea más riesgo y menor liquidez que la deuda soberana. Esto se debe a que se trata de un mercado más pequeño, y a que los bancos centrales no prestan tanto apoyo.

A su favor debemos destacar los mayores tipos de interés, por lo que pueden ser una opción a considerar.

Bonos ligados a la inflación

La mayoría de bonos paga un tipo de interés fijo. Hoy en día muchos bonos no pagan nada de intereses, pero ese 0% también se considera un tipo fijo. No obstante, hay bonos cuyos pagos son variables.

El segmento más importante de los bonos con interés variable es el de los que van ligados a la inflación. Estos bonos suelen estar emitidos por gobiernos, pero también los podemos encontrar de algunas empresas.

La forma en la que funcionan es relativamente simple. Estos bonos suelen tener un tipo de interés nominal fijo, pero el importe sobre el que este interés se calcula aumenta cada año con la inflación. Esto significa que, si invertimos 1.000€ en un bono que paga un 1% de interés, y al cabo de un año la inflación ha sido del 2%, el valor del bono aumenta a 1.020€ (en línea con la inflación) y los intereses serán de 10,20€ (un 1% de 1.020€). Cuando el bono llegue a vencimiento, en lugar de recibir los 1.000€ iniciales, recibiremos los 1.020€ (o más, si la inflación ha seguido subiendo).

Como te puedes imaginar, el hecho de que los bonos estén ligados a la inflación tiene un coste. Ese coste se traduce en intereses más bajos de los que recibiríamos por bonos normales. La cuestión es cuáles son las expectativas que tenemos de inflación, para saber qué tipo de bonos preferimos.

Préstamos

Los préstamos son deuda que se genera cuando los bancos prestan dinero directamente a empresas, personas o gobiernos. En el caso de los bonos, suelen ser inversores de todos los tipos los que prestan dinero, no necesariamente bancos. Otra diferencia entre préstamos y bonos es que los préstamos suelen ser más privados.

No obstante, también pueden ser comprados y vendidos. Y, a raíz de ello, también es posible invertir en ellos. Como inversores particulares los préstamos no suelen estar disponibles, por lo que, si queremos invertir en esta parte del mercado de renta fija, deberemos hacerlo mediante un fondo de inversión que se dedique a eso.

Hipotecas y otras deudas personales

Las deudas personales, como hipotecas, préstamos automovilísticos o la deuda de tarjetas de crédito, también pueden ser compradas y vendidas. Eso se hace mediante un proceso llamado securitización o titulización. Consiste en que un banco decide vender miles de sus préstamos, los pone en una misma cesta, y los vende.

Uno de los problemas de la crisis de 2008 fue precisamente que los bancos habían estado vendiendo hipotecas muy arriesgadas como productos con muy bajo riesgo crediticio. Por lo que las pérdidas se extendieron por todo el mundo.

invertir en hipotecas

Sin embargo, no todos estos productos son malos o arriesgados. Los hay que son seguros. E invertir en ellos es posible, mediante fondos de inversión. Cabe mencionar que la mayor parte de este tipo de deuda se encuentra en Estados Unidos, por lo que lo más probable es que debamos hacer esas inversiones en dólares.

Depósitos bancarios

Sin que seamos conscientes de ello, las cuentas corrientes y los depósitos bancarios también son un tipo de inversión en renta fija. Aunque no nos paguen ningún tipo de interés. Los depósitos bancarios no dejan de ser una forma de deuda. Es dinero que el banco nos debe a nosotros.

Teóricamente, los depósitos bancarios tienen riesgo crediticio. Si el banco quebrara, el gobierno debería pagarnos una cierta cantidad. En España los primeros 100.000€. El resto lo tendríamos que recuperar de los activos que tuviera el banco, por lo que probablemente acabaríamos perdiendo parte de nuestro dinero. Obviamente ese es un riesgo que a menudo no se tiene en cuenta.

La mayor ventaja de tener dinero en el banco es la liquidez. El dinero suele estar disponible de forma inmediata. Y no tenemos que vender nada para conseguirla, al contrario que con el resto de activos de renta fija.

Acciones preferentes (híbrido entre renta fija y variable)

Por último, también incluimos aquí a las acciones preferentes. Las acciones preferentes son un instrumento híbrido, con algunas características de renta fija y otras de renta variable. Suele ser deuda perpetua emitida por empresas.

En común con la renta fija tienen que los accionistas preferentes cobran un dividendo fijo. Cabe remarcar que se trata de un dividendo y no de intereses. Ese dividendo debe ser pagado antes de que los accionistas habituales puedan cobrar algo. Además, en caso de quiebra, los accionistas preferentes cobrarían antes que los accionistas habituales. Cabe destacar que los accionistas preferentes no suelen tener derecho a voto en las juntas.

En común con la renta variable tienen que, en caso de que los dividendos no puedan pagarse, la empresa no se encontraría en quiebra. Por otro lado, a menudo estas acciones preferentes pueden tener cláusulas por las cuales se pueden convertir en acciones habituales.

Ventajas

A pesar de que la renta fija, debido a los intereses bajos o negativos, no sea popular en la actualidad, puede tener ciertas ventajas respecto a otros tipos de activo.

Liquidez

Muchos instrumentos de renta fija, en particular los depósitos bancarios y los bonos gubernamentales, son altamente líquidos. A consecuencia de ello, son ideales si podemos necesitar cash en un futuro próximo. Las necesidades de liquidez pueden venir motivadas por algo que tenemos planeado, como la compra de un inmueble, por posibles imprevistos, o como opción para tener pólvora seca en caso de que haya un crash bursátil. Más información sobre este punto lo encontrarás aquí:
Por qué debes tener cash en tu cartera

Cabe decir que algunos instrumentos de renta fija son menos líquidos que las acciones, el oro o el Bitcoin. Por ejemplo, muchos bonos corporativos, préstamos o deudas hipotecarias, pueden tener costes importantes a la hora de venderlos, especialmente si nos encontramos en medio de una crisis financiera.

Menor riesgo que la renta variable

Los instrumentos de renta fija suelen tener menos riesgo que los de renta variable. Eso es especialmente importante en el corto plazo. Caídas del 20% son bastante habituales en bolsa. Pero son muy poco frecuentes en el mercado de bonos.

Intereses fijos (si los hay)

A pesar de que actualmente los tipos de interés estén en mínimos históricos, eso puede cambiar en el futuro. Y uno de los aspectos positivos de la renta fija es que, en general, podemos saber de antemano cuánto vamos a cobrar de intereses a la hora de hacer la inversión. De ahí el nombre renta fija.

Si compramos un bono con vencimiento a 10 años y unos intereses anuales del 4%, sabemos que, a no ser que haya una quiebra, vamos a recibir ese 4% cada año.

Protección ante la inflación

Este punto sólo es válido para los bonos ligados a la inflación. Gracias a que nuestra inversión está indexada al IPC del país correspondiente, nuestro dinero crece con la inflación. Eso nos cubre ante uno de los mayores riesgos que tiene la inversión en renta fija: la devaluación monetaria.

Como resulta lógico, estos bonos son más caros (tienen menores intereses) que aquellos que no se ajustan con la inflación. Por otro lado, existe a menudo la crítica de que el IPC calculado por el gobierno subestima la inflación, por lo que son una forma imperfecta de cubrirnos ante ese riesgo.

Seguro contra recesiones y deflación

Cuando hay una recesión, los bancos centrales suelen bajar los tipos de interés para estimular la economía. Esto suele provocar que los intereses de los instrumentos de renta fija, en especial los más seguros como los bonos gubernamentales, también caigan. Cuando los intereses caen, los precios de esos instrumentos suben, lo cual nos permite experimentar ganancias.

La cuantía de esas ganancias dependería de la duración de nuestras inversiones. Cuanto más tarde sea el vencimiento de un bono o un préstamo, mayor será su duración y más potencial para experimentar ganancias si los intereses caen. Si quieres leer más acerca de la duración, echa un vistazo a este enlace:
¿Qué es la duración de los bonos?

Lo mismo ocurriría en caso de que hubiera deflación (una caída generalizada del nivel de precios) que hiciera que los tipos de interés bajaran.

Riesgos

Como con cualquier tipo de inversión, todos los instrumentos de renta fija están expuestos a ciertos riesgos. Veámoslos:

Riesgo crediticio

El riesgo crediticio significa que la persona, empresa, banco o gobierno que nos debe dinero puede ser incapaz de devolvérnoslo en el futuro. Ciertamente es el riesgo que primero nos viene a la cabeza cuando pensamos en convertirnos en acreedores de alguien.

riesgo crediticio

Cabe destacar que el riesgo crediticio es mucho mayor en unos tipos de instrumentos de renta fija (bonos corporativos, préstamos o deudas personales) que en otros (bonos gubernamentales o supranacionales).

Riesgo de tipos de interés

Cuando suben los tipos de interés, los instrumentos de renta fija también suelen ver sus intereses subir. Y para que eso ocurra, sus precios deben caer. El riesgo de tipos de interés es precisamente ese. De la misma forma que podemos ganar si los tipos caen, podemos perder si los tipos suben.

Eso es especialmente importante para aquellos instrumentos con mayor duración. Cuanto más tarde sea el vencimiento de un bono o préstamo, mayor el riesgo potencial de subidas en los tipos de interés.

Debemos destacar que la deuda a corto plazo, por ejemplo con vencimiento dentro de unos pocos meses, apenas está expuesta a ese riesgo. Y las cuentas corrientes, al estar disponibles cuando queramos, no tienen ningún riesgo de tipos de interés.

Inflación

La inflación es el gran riesgo silencioso de la inversión en renta fija, especialmente si la hacemos para el largo plazo. La inflación es ese enemigo que hace que el valor de nuestro dinero valga cada vez menos en el futuro. Debido a que los intereses son fijados de antemano, una subida inesperada de la inflación hace que nuestra inversión sea de repente mucho menos atractiva. Ese es precisamente uno de los grandes problemas de comprar renta fija en la actualidad con los intereses tan bajos.

Obviamente los bonos ligados a la inflación no están expuestos a ese riesgo. Si quieres ver en qué activos puedes invertir para cubrirte ante el riesgo de inflación, echa un vistazo al siguiente enlace:
Inflación o deflación – ¿dónde invertir?

Falta de liquidez

Si bien hemos visto que la liquidez es una de las grandes ventajas de tener el dinero en el banco, debemos ser consciente de que algunos instrumentos de renta fija pueden ser relativamente ilíquidos. Eso significa que comprar y vender sale caro, porque la diferencia entre el precio de compra y el de venta es sustancial.

Por si esto fuera poco, esa diferencia, conocida como bid-ask spread (el bid es el precio al que vendemos, el ask al que compramos), suele aumentar cuando hay problemas en el sistema financiero, que es cuando más necesidad de liquidez podemos tener.

Los instrumentos más expuestos al riesgo de falta de liquidez son los bonos corporativos (cuanto peor su calidad crediticia, en general, mayor riesgo de iliquidez), los préstamos y las deudas hipotecarias.

Principales inversores

Antes de concluir este artículo, echemos un vistazo a los principales inversores en productos de renta fija:

Bancos centrales

Los bancos centrales son en la actualidad uno de los principales actores del mercado de renta fija, particularmente en bonos gubernamentales. Tradicionalmente, los bancos centrales compran y venden deuda para ajustar la política monetaria, influenciando los tipos de interés y el nivel de inflación.

Desde la crisis de 2008, sin embargo, las compras masivas de deuda por parte de los bancos centrales tienen como objetivo garantizar que los gobiernos puedan endeudarse mucho a coste muy bajo. En muchas regiones del mundo, como la zona euro, incluso a intereses negativos, lo que significa que cobran por emitir deuda. Esto distorsiona los mercados financieros y la economía de forma significativa.

Los bonos corporativos y la deuda hipotecaria también suelen ser objeto de compra por parte de los bancos centrales. Una de las consecuencias de estas prácticas es la creación de un apartheid de tipos de interés. Escribí al respecto aquí:
El apartheid de tipos de interés y la desigualdad

Bancos

Los bancos también invierten parte de sus fondos en instrumentos de renta fija. Obviamente conceden préstamos e hipotecas, cosa que suele ser su negocio habitual. Pero también compran y venden bonos para controlar su nivel de riesgo crediticio, riesgo de tipos de interés, así como para cumplir con las regulaciones bancarias vigentes.

bancos invierten en renta fija

Aseguradoras

Las empresas de seguros cobran primas por parte de sus clientes y prometen pagar en el futuro, según las circunstancias que se estipulen en el contrato. Debido a que el dinero no va a ser necesitado hasta dentro de muchos años, debe ser invertido. Y debe ser invertido de forma muy conservadora. Eso hace que la mayor parte acabe en el mercado de renta fija.

Fondos de pensiones

Los fondos de pensiones, tanto individuales como colectivos, también invierten en renta fija. Debido a que suelen estar limitados en cuanto al nivel de riesgo que pueden asumir, una parte sustancial acaba en bonos gubernamentales y corporativos.

Fondos de inversión y ETF

Las empresas de gestión de activos, como Blackrock, Vanguard o Amundi, ofrecen fondos de inversión de renta fija a sus clientes. En muchos casos como fondos ETF. Eso nos permite a nosotros, como inversores particulares, decidir en qué nos apetece invertir.

Debido a la multitud de fondos disponibles, es posible diseñar estrategias muy sofisticadas. Deuda suiza, de mercados emergentes, hipotecas norteamericanas, bonos basura, denominada en libras, etc. Hay mucho donde elegir.

Hedge funds

Finalmente, también debemos mencionar a los hedge funds. Los hedge funds son fondos de inversión que tienen libertad para invertir en aquello que crean conveniente. En este sentido, tienen mucha más flexibilidad que la mayoría de fondos tradicionales, los cuales suelen tener muchas restricciones en cuanto a lo que pueden comprar.

Los hedge funds usan el mercado de renta fija para especular sobre la dirección que tomarán los tipos de interés, si creen que un sector de la economía está siendo más castigado de lo que debería, o para llevar a cabo estrategias complicadas que pueden generarles beneficios atractivos.

Si quieres aprender más cosas sobre qué es la renta fija y cómo funciona, echa un vistazo a esta sección:
Bonos

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Para concluir, si quieres echar un vistazo a un ETF de Blackrock que replica al índice de bonos mundial, lo encontrarás en este enlace.

Publicado en Bonos Invertir

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