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Invertir en Uranio – ¿Una oportunidad única?

Invertir en uranio puede sonar exótico, y ciertamente lo es. Sin embargo, se trata de un mercado con unos fundamentales muy buenos. En este artículo analizamos por qué invertir en uranio puede ser una oportunidad única.

Contenido

Introducción

El uranio es un elemento químico metálico de color gris. Gracias sus propiedades únicas, el uranio es usado en plantas nucleares para generar energía. De hecho, un kilo de uranio puede generar la misma energía que 1,5 millones de kilos de carbón.

Debido a sus usos militares, así como a los accidentes que han ocurrido en centrales nucleares a lo largo de la historia, el uranio recibe a menudo muy mala prensa.

No obstante, es innegable que la energía nuclear es limpia, barata, altamente eficiente, causa 0 emisiones y produce muy pocos residuos. Eso significa que puede combinarse de forma genial con las energías renovables del futuro.

Además, varios países, pero especialmente China, están trabajando duro para llevar a cabo innovaciones importantes. El objetivo es precisamente acatar los dos mayores inconvenientes de la energía nuclear: el riesgo de accidentes y qué hacer con los residuos.

Para ello se están desarrollando reactores de menor tamaño, para minimizar la probabilidad y el impacto de un accidente imprevisto. Y se están buscando métodos para poder reciclar esos residuos radioactivos, de forma que puedan volver a ser usados.

Independientemente de cuál sea tu opinión respecto a la energía nuclear, lo cierto es que varios importantes países tienen planeado construir centrales nucleares durante las próximas décadas. Tal actividad se concentra en Asia: China, India, Taiwán, Indonesia o Corea.

Eso significa que la demanda de uranio probablemente aumentará en el futuro, como veremos más adelante. Debido a que la oferta es bastante inelástica y se tarda bastante tiempo en desarrollar nuevas minas, lo más probable es que el precio del metal químico aumente en el futuro. Por este motivo, invertir en uranio puede representar una oportunidad única.

Dónde se produce

Como podemos observar en el gráfico a continuación, casi la mitad de toda la producción de uranio a nivel mundial tiene lugar en Kazajistán. Los otros países importantes son Canadá, Australia y Namibia.

Datos de la World Nuclear Association

De hecho, la producción de uranio está tan concentrada que más de la mitad de lo que se extrae en todo el mundo proviene de 10 minas. La mina más grande del mundo está en Canadá y produce el 13% de toda la producción mundial (y la práctica totalidad del uranio que se produce en el país norteamericano). Como no podía ser de otra forma, Kazajistán tiene 5 de las 10 principales minas.

Lo que esto nos indica es que el suministro de uranio no es algo que pueda incrementarse fácilmente de la noche a la mañana. Por lo tanto, si hay un aumento pronunciado de la demanda en el futuro, el aumento del precio del uranio puede ser dramático.

Por otro lado, la mayoría de minas de uranio que no están activas en la actualidad están cerradas precisamente porque los precios son demasiado bajos y no resulta económico operarlas. Por lo tanto, no podemos esperar que la oferta vaya a aumentar sin que antes haya una fuerte subida del precio del uranio.

Precio histórico del uranio

El precio del uranio ha sido históricamente muy volátil y ha estado fuertemente correlacionado con los ciclos de las commodities. Esto significa que ha experimentado subidas espectaculares y caídas dramáticas.

El precio del uranio aumentó de forma muy pronunciada a lo largo de la década de los 70. Esa subida vino de la mano de subidas en el precio de otras commodities como el petróleo, el oro o la plata. Sin embargo, los precios empezarían a caer a finales de los 70 y el uranio estaría en un mercado bajista hasta el cambio de siglo.

La primera década del siglo 21 vino acompañada de una subida precipitada del precio del uranio. Como podemos observar en este gráfico, el precio del uranio rondaba los 10 dólares por libra a principios del año 2000. No obstante, a mediados de 2007, el precio marcó un máximo histórico en 136 dólares por libra.

Datos de la Reserva Federal de St. Louis

Ese aumento vino precipitado por un aumento de la demanda y la incapacidad de la oferta de aumentar la producción. Fue precisamente el mercado bajista entre 1980-2000 lo que hizo que no se llevaran a cabo nuevas inversiones, por lo que se tardó bastante tiempo en aumentar el nivel de extracción de uranio.

Desde el pico de 2007 el uranio cayó a menos de 20 dólares en 2016. Aparte de un ligero aumento de la producción, el incidente de Fukushima en 2011 hizo que parte de la demanda empezara a disminuir.

Sin embargo, los últimos años han empezado a ver el resurgir de la demanda de uranio. Y el mercado ya lleva varios años en déficit, lo que significa que los principales consumidores se están viendo obligados a usar parte de sus reservas almacenadas.

Potencial de subidas del precio del uranio

Para entender el potencial de subidas que tiene el uranio, hay que examinar las dos partes de la ecuación: la oferta y la demanda.

Por el lado de la demanda, sabemos que el nivel de uranio consumido ya lleva más de una década siendo superior a la cantidad producida. Esto significa que los operadores de centrales nucleares ya llevan años usando parte de sus reservas. Esta situación, obviamente, no es sostenible a largo plazo.

Datos de la World Nuclear Association

Además, se espera que la demanda mundial aumente de forma muy pronunciada a lo largo de las dos próximas décadas. Esto viene a raíz de las centrales nucleares que serán construidas en Asia, principalmente en China y la India, los países con mayor población del mundo y que se espera que lideren el mundo en cuanto al tamaño de su economía a mediados de este siglo.

A continuación, puedes ver la capacidad nuclear proyectada para los principales consumidores de uranio. A destacar el crecimiento en China:

Por el lado de la oferta, sabemos que el mercado bajista de la última década ha hecho que se invirtiera muy poco en la búsqueda y el desarrollo de nuevos yacimientos de uranio. De hecho, el nivel de producción mundial no ha aumentado en absoluto a lo largo de los últimos 10 años.

Datos de la World Nuclear Association

Si bien es cierto que hay minas de uranio que no están operativas en la actualidad, y que podrían satisfacer parte de esa demanda adicional, debemos tener presente que el motivo por el cual esas minas están paradas es que el precio actual es demasiado bajo.

A fin de cuentas, si el precio del uranio es de 30 dólares por libra, todas las minas cuyos costes de producción sean superiores a 30 dólares van a permanecer cerradas hasta que el precio del metal químico aumente lo suficiente. Por lo tanto, ese aumento “rápido” de la oferta está condicionado a que haya precios superiores.

Cómo invertir en uranio

A pesar de que el uranio también sea un metal, obviamente no es algo que podamos comprar y almacenar en casa. Por este motivo, la manera de invertir en uranio es comprando acciones de empresas del sector.

Hay dos tipos principales de empresas que podemos encontrar: aquellas que se dedican a producir uranio y las que se dedican a buscar nuevos yacimientos. También veremos la opción de poner nuestro dinero en un ETF.

Acciones de empresas productoras de uranio

El primer tipo de acciones que podemos comprar para invertir en uranio es el de empresas productoras. Las dos variables más importantes a la hora de conocer sus diferencias son su tamaño y su coste de producción.

En general, cuanto más grande sea una empresa, mayor estabilidad financiera y menos riesgo. A menudo también son las que tienen un coste de producción más bajo, por lo que son capaces de sobrevivir durante un mercado bajista. Esto hace que nos expongan a un menor riesgo. Pero también podemos esperar subidas más moderadas en caso de que el precio del uranio aumente en el futuro.

De hecho, aquellas empresas con un coste de producción más elevado son las que más se pueden beneficiar de un uranio más caro. Y, por lo tanto, son también mucho más especulativas.

¿Por qué? Pues porque si el coste de producción es de 60 dólares por libra y el precio de venta es de 30, la empresa optará por no producir, por lo que el valor de la empresa será muy bajo. Por el contrario, si el precio sube a 90 dólares, ahora la empresa es capaz de generar beneficios, y su valor aumentará de forma pronunciada para reflejar esos cambios.

Algunos de los mayores productores de uranio del mundo, que pueden ser opciones relativamente conservadoras para invertir en uranio son: Kazatomprom (originaria de Kazajistán), Cameco (Canadá) y CNNC (China).

Acciones de empresas de exploración de uranio

Otra opción para invertir en uranio es comprar acciones de empresas que se dedican a buscar nuevos yacimientos de uranio. En este caso, el objetivo no suele ser desarrollar nuevas minas, sino simplemente encontrar y vender esas reservas a una empresa productora.

Como es lógico, invertir en este tipo de empresas es algo especulativo. A fin de cuentas, la mayoría de ellas nunca será capaz de conseguir beneficios. Sin embargo, las pocas que sí lo consigan, pueden generarnos ganancias enormes. De hecho, no es raro que el valor de una empresa de exploración de uranio se multiplique por 20, 50 o incluso 100 en caso de que encuentre un yacimiento importante.

Fondo ETF de uranio

Por último, otra posibilidad para invertir en el sector es poniendo nuestro dinero en un fondo ETF de empresas de uranio. En la mayoría de casos, estos fondos ETF estarán compuestos casi exclusivamente por acciones de empresas productoras, por lo que representan la opción a priori menos arriesgada.

Un ejemplo de fondo ETF de uranio es el Global X Uranium. Si haces clic en el nombre del ETF, podrás acceder a su página. Allí encontrarás cuáles son las principales posiciones del fondo, y cuál es la distribución geográfica del mismo.

Conclusión

Invertir en uranio no es algo para todo el mundo. En primer lugar, porque mucha gente no ve con buenos ojos a la energía nuclear.

Sin embargo, ya hemos visto que muchos países asiáticos han decidido apostar por la construcción de nuevas centrales nucleares durante las próximas décadas para poder cubrir una futura demanda de electricidad mucho mayor a la actual. Por lo tanto, es decisión nuestra el participar o no en el sector.

En segundo lugar, es innegable de que hablamos de un mercado que tiene sus riesgos. Ya hemos visto cómo el precio del uranio llegó a caer un 85% desde su máximo en 2007. Y con él también se hundieron las cotizaciones de las empresas del sector.

Si bien es cierto que el panorama actual parece muy prometedor, la verdad es que cualquier cosa es posible. E incluso aquellos inversores que están convencidos de que el uranio se encarecerá de forma sustancial en el futuro, generando grandes beneficios para las empresas del sector, no saben cuándo ocurrirá. En otras palabras, por muy optimistas que seamos, esas ganancias pueden tardar años en llegar.

Como consecuencia, nunca te olvides de la diversificación a la hora de invertir tu dinero.

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Publicado en Commodities Invertir

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