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Impuestos en Suecia [2021] – Análisis completo

Suecia es famosa por sus altos impuestos. ¿Pero es realmente la carga fiscal tan elevada? A continuación, hacemos un análisis detallado de los impuestos en Suecia.

Contenido

Introducción

Suecia es uno de los países más prósperos de Europa. Y también tiene reputación por tener uno de los estados del bienestar más generosos del mundo. Sin embargo, todo ello tiene su precio. Y los suecos lo saben mejor que nadie.

Suecia es uno de los sitios donde los ciudadanos pagan más impuestos. Así que, si te estás planteando ir a vivir allí, te recomendaría que te informaras antes sobre su fiscalidad.

Según DatosMundial.com, el coste de la vida en Suecia es bastante elevado. Para ser concretos, los precios son un 28,9% más altos que en España. No obstante, los salarios son sustancialmente más altos, con el salario medio bruto estando un 84% por encima del español.

El país escandinavo también cuenta con su propia divisa, la corona sueca (SEK). A lo largo de este artículo veremos los importes originales en coronas suecas, y su equivalente en euros. Para ello usaremos un tipo de cambio de 1€ = 10 SEK, con lo que las matemáticas serán muy fáciles.

Impuestos sobre las rentas del trabajo

Empezamos nuestro análisis fijándonos en cómo se gravan las rentas del trabajo.

Seguridad Social

Como en la mayoría de países desarrollados, las rentas del trabajo están fuertemente gravadas con contribuciones a la seguridad social del país. Y Suecia no iba a ser una excepción.

Tanto la empresa como el trabajador están obligados a contribuir a la seguridad social sueca. Y la carga es especialmente elevada para la empresa.

Así pues, las empresas deben pagar un 31,42% del salario bruto del trabajador en concepto de seguridad social. A pesar de que este porcentaje es relativamente normal para los países occidentales, hay una diferencia importante entre Suecia y el resto.

Y es que en Suecia no hay límite salarial para las contribuciones a la seguridad social. Eso significa que, aunque el salario sea multimillonario, la empresa deberá seguir pagando ese 31,42%. En la mayoría de países, existe una base máxima de cotización por encima de la cual ya no se paga nada.

Por lo que respecta al trabajador, éste debe pagar un 7% de su salario bruto en concepto de seguridad social. A diferencia de la empresa, su base máxima es de 537.200 coronas anuales (53.720€). Esto significa que no hay que pagar seguridad social por encima de esa cantidad.

Por lo tanto, el importe máximo que deberá pagar el trabajador será de 37.604 coronas (3.706€) anuales.

Si combinamos los importes que pagan tanto empresa como trabajador, nos sale que los primeros 537.200 coronas se gravan con un tipo de la seguridad social combinado del 38,42%. Y, por encima de esa cifra, del 31,42%.

Impuesto sobre la renta (IRPF)

Aparte de la seguridad social, los trabajadores en Suecia también tienen que pagar el impuesto sobre la renta, que sería el equivalente al IRPF español.

El impuesto sobre la renta sueco se paga tanto al gobierno municipal donde vivamos, como al gobierno central.

El tramo municipal grava las rentas del trabajo con un tipo único medio del 32,28%. Este tipo se aplica independientemente de la cuantía de nuestros ingresos.

Por lo que respecta al gobierno central, aquí tenemos dos tramos. Las primeras  537.200 coronas (53.720€) están sujetas al tramo del 0%. Todo lo que supere esa cifra se gravará con el 20%. Date cuenta de que es el mismo importe a partir del cual dejamos de pagar seguridad social como trabajadores.

Así pues, si sumamos tanto el tramo municipal como los tramos centrales, nos quedan los siguientes dos tramos únicos:

  • 0 a 537.200 coronas (0 a 53.720€): 32,28%
  • Más de 537.200 coronas (53.720€): 52,28%

No obstante, los impuestos no se calculan sobre la totalidad de nuestros ingresos, sino después de tener en cuenta las deducciones. La deducción más notable es la de los costes de ir a trabajar.

Por el otro lado, una vez se ha calculado lo que nos tocaría pagar, ese importe también se puede ver reducido. Dos conceptos son importantes aquí:

En primer lugar, todo el mundo tiene derecho a una reducción de entre 14.000 y 36.000 coronas (1.400-3.600€).  Esa deducción aumenta de rentas bajas a medias, pero disminuye aún más de rentas medias a altas.

En segundo lugar, también existe una reducción conocida como crédito fiscal a trabajadores, que puede llegar a 0 para las rentas más altas. Algunas de las cuantías de este crédito fiscal son las siguientes, en función de los ingresos:

  • 100.000 coronas (10.000€): 10.244 (10,2%)
  • 300.000 coronas (30.000€): 25.222 (8,4%)
  • 500.000 coronas (50.000€): 30.981 (6,2%)
  • 1.100.000 coronas (110.000€): 17.194 (1,6%)
  • A partir de 1.673.300 coronas (167.330€): 0 (0%)

Fiscalidad total en función del salario bruto

Por último, de forma que podamos analizar la carga fiscal total sobre las rentas del trabajo en Suecia, lo útil es fijarse en qué porcentaje recibe el trabajador, respecto a lo que paga la empresa por emplearle.

Para ello nos fijaremos en un trabajador soltero y sin hijos, que no hace uso de ninguna deducción opcional, más allá de las aplicables a todo el mundo. A fin de cuentas, el gobierno sueco es muy generoso con ciertos colectivos, incluyendo aquellos que tienen hijos.

A continuación, tenemos una tabla que nos indica el salario neto de un trabajador, en función de su salario bruto. Como ves, también tenemos el importe que paga la empresa en concepto de seguridad social. Eso nos servirá para calcular la fiscalidad total:

Como podemos observar, los impuestos totales que soportan las rentas del trabajo en Suecia son extremadamente altas. Si tenemos en cuenta la seguridad social, la carga para las rentas más bajas ya es del 50%. Y ese porcentaje no deja de aumentar.

Para aquellos con la buena situación de tener rentas muy altas, la carga total se pone por encima del 60%. Tan sólo Francia es más onerosa que Suecia con las rentas altas.

Impuestos sobre las rentas del capital

La otra forma que tenemos de ganar dinero, aparte de trabajando, es con las rentas del capital. Éstas pueden tomar muchas formas distintas.

Así pues, podemos conseguir rentas del capital mediante el cobro de dividendos e intereses, con alquileres, o con la venta de activos, como por ejemplo acciones o inmuebles, con plusvalía.

Las rentas del capital en Suecia están sujetas a un tipo impositivo fijo del 30%. Por lo tanto, aunque percibamos varios millones por tal concepto, nunca pagaremos más de eso.

Impuesto de Sociedades

Por lo que respecta a las empresas, éstas deberán pagar impuestos sobre los beneficios que consigan. Sin embargo, tales impuestos son menos onerosos de los que encontramos en otros países occidentales.

El impuesto de sociedades en Suecia es del 20,6%. Antes de 2021, era ligeramente superior, pero el gobierno del país nórdico decidió rebajarlo para dar un impulso a las empresas.

A pesar de que este tipo pueda parecer atractivo, recordemos que para las empresas suecas resulta muy caro emplear a gente, debido a las elevadas cotizaciones sociales.

IVA

El consumo de bienes y servicios en Suecia se grava, como en España y la mayoría de países del mundo, con el Impuesto sobre el Valor Añadido. Éste tiene 4 tramos distintos en el país escandinavo.

Así pues, el tipo general del IVA en Suecia es del 25% y es aplicable a todos los bienes y servicios que no están sujetos a tipos reducidos. Hay un total de tres tipos reducidos.

El primer tipo reducido es del 12%, y se aplica a comida, bebidas, restaurantes, hoteles, bares, ropa, calzado y reparaciones.

El segundo tipo reducido, del 6%, es válido para el transporte público, libros y prensa, así como eventos culturales y deportivos.

Por último, también existe un tipo del 0% para servicios médicos, medicamentos y transporte internacional.

Como conclusión podemos decir que, mientras que el IVA general es de los más elevados del mundo, la mayor parte de los bienes esenciales puede encontrarse en uno de los tres tipos reducidos.

Impuesto de sucesiones y donaciones

Lo que hemos visto hasta ahora sobre los impuestos en Suecia, es que la carga fiscal que sufren trabajadores y empresas es, o bien considerable, o muy elevada. No obstante, no es así para todas las figures impositivas.

Suecia eliminó su impuesto de sucesiones por completo en 2004. Por lo que es uno de los mejores países en los que dejar una herencia.

De la misma forma, el impuesto de donaciones también fue abolido por completo. Esto permite donar activos en vida sin que el fisco sueco tenga que entrometerse y llevarse una parte.

Relacionado con esto, cabe decir que Suecia tampoco tiene impuesto sobre el patrimonio.

Situación de las finanzas públicas suecas

Antes de concluir nuestro análisis sobre los impuestos en Suecia, echaremos un vistazo a la situación de sus finanzas públicas.

Un bajo nivel de endeudamiento nos indica que hay estabilidad presupuestaria y que, por lo tanto, una subida de impuestos no es inminente.

Por lo contrario, una deuda pública elevada y subiendo es preocupante. Puesto que nos indica que el camino actual en el que se encuentra un país es insostenible en el largo plazo, y habrá que llevar a cabo reformas importantes.

Afortunadamente, Suecia forma parte de los países desarrollados con unas finanzas en mejor estado. Su nivel de deuda es muy bajo. Y algo todavía más importante es el hecho de que lleva 25 años en una caída casi continua. Una situación opuesta a la de la mayoría de países occidentales que, desde mediados de los años 90, ha asumido cantidades ingentes de deuda.

El gráfico a continuación nos enseña el nivel de deuda pública en Suecia desde 1995:

Datos de Eurostat

Cabe recordar que los países escandinavos sufrieron una fuerte crisis económica a principios de los años 90. Pero desde entonces las finanzas públicas suecas se han visto continuamente reforzadas.

En este sentido podemos afirmar que el elevado nivel de gasto público en el país se financia de forma más honesta que en multitud de países, que prefieren abusar de la deuda y la expansión monetaria para financiarse. Obviamente, estas medidas no requieren de aprobación parlamentaria.

Conclusión

Para concluir este artículo recordaremos los aspectos más fundamentales sobre la fiscalidad sueca. Lo más importante de todo es que la fama del país de tener elevados impuestos es merecida. Sin embargo, es necesario matizarlo.

Es cierto que Suecia tiene impuestos muy elevados para las rentas del trabajo, cosa que afecta tanto a empresas como a trabajadores. Y que el IVA también grava de forma fuerte el consumo.

No obstante, la fiscalidad para rentas del capital y las empresas está en línea con lo que encontramos en la mayoría de países desarrollados.

Y, a nivel de impuestos sobre el patrimonio, sucesiones y donaciones, el país escandinavo es de los mejores sitios del mundo, al haber abolido por completo estas figuras tributarias.

Por estos motivos podemos afirmar que, mientras que acumular capital es relativamente difícil en Suecia, el país demuestra su planificación a largo plazo al no querer expulsar inversiones ni destruir el capital ya existente.

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Publicado en Impuestos

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