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Impuestos en Portugal [2021] – Análisis completo

Portugal ha ganado en popularidad a lo largo de los últimos años. Gastronomía, clima, gente, playas y ciudades, el país tiene mucho que ofrecer. Aquí analizamos otro aspecto importante: los impuestos en Portugal.

Contenido

Introducción

Portugal siempre ha estado un poco en la sombra de España. Y ciertamente muchos españoles nunca han considerado Portugal como un país al que ir a vivir. Pero eso puede ser un gran error.

En primer lugar porque Portugal ha sido históricamente uno de los países predilectos para muchos extranjeros, particularmente británicos y alemanes.

Y, en segundo lugar, porque desde que empezara la crisis de la deuda soberana de la zona euro, que llevó al rescate oficial de Portugal y no oficial de España, el país luso ha hecho reformas importantes y ha logrado llevar a cabo muchas mejoras.

Esto hace que, a medio y largo plazo, haya muchas razones por las que ser optimistas sobre el futuro de Portugal y su economía.

En cuanto al coste de la vida, según DatosMundial.com, los precios en Portugal son un 9% más bajos que en España. Por lo que no es para nada un país caro en el que vivir. Otro aspecto favorable.

Así pues, a continuación echamos un vistazo a un aspecto a menudo ignorado a la hora de analizar un país: su fiscalidad. Veamos cómo son y funcionan los impuestos en Portugal.

Impuestos sobre las rentas del trabajo

Empecemos nuestro análisis fijándonos en cómo se gravan las rentas del trabajo.

Seguridad Social

Para muchos trabajadores, las contribuciones a la seguridad social representarán el mayor coste, directo o indirecto, antes de llegar al salario neto.

La seguridad social portuguesa sirve para financiar cosas como el sistema de pensiones, la sanidad o las prestaciones por desempleo. Y tanto el trabajador como la empresa deberán hacer contribuciones a la misma.

Respecto a los trabajadores, estos deberán pagar el 11% de su salario bruto a la seguridad social.

En cuanto a las empresas, el tipo aplicable será del 23,75%. También sobre el salario bruto del trabajador.

Así pues, el tipo combinado para la seguridad social será del 34,75%. No obstante, cabe remarcar que las contribuciones a la seguridad social tan sólo se hacen por el importe que no supere la base máxima de cotización.

En 2021, la base máxima de cotización es de 5.266€ mensuales. Lo cual se corresponde con 63.189€ anuales. Si el salario bruto del trabajador es superior a ese importe, las contribuciones a la seguridad social se calcularán usando la base máxima.

El siguiente cuadro resume los pagos a la seguridad social portuguesa, tanto por parte del trabajador, como de la empresa:

La base de cotización máxima viene fijada por el importe del IAS (Indexante dos Apoios Sociais), un concepto que sirve para determinar la cuantía de algunas prestaciones sociales. Éste evoluciona en función de la inflación y el crecimiento del PIB.

En 2021, el IAS es de 438,81€ mensuales. Y la base máxima de cotización a la seguridad social es de 12 veces ese importe.

Impuesto sobre la renta (IRPF)

Además de las contribuciones a la seguridad social, los trabajadores en Portugal también deben pagar impuestos sobre la renta. Y éstos pueden llegar a ser bastante complicados de entender, debido a las deducciones y los créditos fiscales.

Los impuestos sobre la renta en Portugal se calculan sobre la base imponible. Para llegar a la base imponible debemos empezar con el salario bruto y restar tanto los pagos hechos a la seguridad social, como la deducción universal de 4.104€.

La base imponible se grava con los siguientes tipos progresivos:

  • 0 a 7.112€: 14,5%
  • 7.112 a 10.732€: 23%
  • 10.732 a 20.322€: 28,5%
  • 20.322 a 25.075€: 35%
  • 25.075 a 36.967€: 37%
  • 36.967 a 80.882€: 45%
  • Más de 80.882€: 48%

Cabe destacar que, para aquellos que estén casados, hay beneficios fiscales importantes. En tal caso, en lugar de hacer los cálculos por separado, se sumarán las dos bases imponibles, y si dividirá esa cifra por dos. Los impuestos se calcularán en base a eso.

Esto significa que, si uno gana 100.000€ y el otro 20.000€, los impuestos se calcularán como si fueran dos personas que ganan 60.000€ cada uno. Esto es muy favorable para aquellas parejas en las que uno de los dos gana mucho dinero, o el otro simplemente no trabaja.

Sin embargo, los cómputos no acaban ahí. Una vez hemos calculado la base imponible y el importe resultante en función de la escala progresiva de tipos impositivos, este importe se ve reducido en función de los créditos fiscales.

Los créditos fiscales son conceptos varios que reducen directamente el importe que hay que pagar al fisco portugués en concepto de impuestos sobre la renta. Algunos de los créditos fiscales más importantes son los siguientes:

  • 35% de los gastos generales de la familia, con un máximo de 250€
  • 15% de gastos sanitarios, con un máximo de 1.000€
  • 30% de gastos educativos, con un máximo de 800€
  • 15% de gasto en alquiler, con un máximo de 502€
  • 15% del gasto en IVA en restaurantes, talleres y peluquerías, con un máximo de 250€

Cabe remarcar que, si queremos beneficiarnos de estos créditos, debemos asegurarnos de guardar todos los recibos.

Fiscalidad total en función del salario bruto

Ahora que ya hemos visto cuánto se paga tanto por seguridad social como en impuesto de la renta, echemos un vistazo a la carga total que sufren las rentas del trabajo.

Para ello tendremos en cuenta las contribuciones que hace la empresa a la seguridad social, y todo lo que debe pagar el empleado. Así podremos ver qué porcentaje recibe el estado, y qué porcentaje le llega al trabajador, respecto el importe total que debe pagar la empresa por emplearle.

Para ello usaremos la situación de un trabajador soltero y sin hijos, que no se aprovecha de ninguno de los créditos fiscales disponibles. Veamos los cálculos para distintos niveles salariales:

Como podemos ver, en su totalidad el sistema no es significativamente progresivo. Y los impuestos son bastante elevados para todo el mundo.

Las rentas bajas deben soportar una fiscalidad total de casi el 40%, aunque ésta probablemente se vea reducida significativamente con los créditos fiscales. Mientras que las rentas más altas ven como su nivel de tributación es muy cercano al 50%.

Afortunadamente las condiciones para algunos extranjeros pueden ser más favorables, como vemos en el siguiente apartado.

Condiciones especiales para residentes no habituales

En 2009 Portugal introdujo el programa de residente fiscal no habitual, con el objetivo de atraer a profesionales extranjeros con salarios elevados, y a personas con muchos recursos económicos.

El programa de residente fiscal no habitual permite beneficiarse de tasas impositivas favorables para un total de 10 años.

Bajo este programa, los tipos efectivos que tendremos que pagar en Portugal serían los siguientes:

  • 0% sobre ingresos que hayamos recibido desde fuera de Portugal, como por ejemplo inversiones que tengamos en otros países
  • 10% sobre el dinero que hayamos recibido o sacado de nuestro plan de pensiones
  • 20% sobre los ingresos que hayamos recibidos de nuestras inversiones en Portugal, o de nuestro salario, si somos empleados, siempre y cuando nuestra profesión sea una de las consideradas “de alto valor añadido” por parte del gobierno portugués

Algunas de las profesiones beneficiadas son inversores, personal directivo, médicos, informáticos, artistas, profesores de universidad, diseñadores o consultores.

Puedes consultar el listado completo de profesiones de alto valor añadido en el siguiente enlace.

Impuestos sobre las rentas del capital

Dejando de lado aquellas personas que sean capaces de beneficiarse del programa de residentes fiscales no habituales en Portugal, el resto debe pagar impuestos sobre las rentas que consigan con su capital y sus ahorros.

Como regla general, aquellos que perciban rentas generadas por su capital podrán elegir entre pagar un tipo fijo, u optar por los tramos progresivos vistos anteriormente.

En caso de que tengamos rentas sustanciales, lo mejor es pagar un tipo fijo del 28%. Éste se pagará sobre dividendos cobrados, intereses, rentas inmobiliarias de alquileres, y ganancias del capital.

Si las rentas son muy modestas, también podemos optar por tributar a los tipos progresivos que aplican a las rentas del trabajo. Pero el tipo es del 28,5% para todo aquello que supere los 10.732€, con lo que raramente valdrá la pena acogerse a esta opción.

Impuesto de Sociedades

Los beneficios empresariales en Portugal también deben tributar al fisco del país. Pero el impuesto de sociedades portugués tiene 3 tramos distintos: general, municipal y estatal.

El tramo general es del 21% y viene fijado por el gobierno central del país. Para las pequeñas empresas con beneficios de hasta 25.000€ en un año, el tramo general es del 17%. Y en las islas Azores, el tramo para todas las empresas es del 16,8%.

En cuanto al tramo municipal, éste viene fijado por el gobierno municipal en el que tenga la sede nuestra empresa. El tramo municipal es de entre el 0 y el 1,5% de los beneficios.

Respecto al tramo estatal, el mismo dependerá del nivel de beneficios que hayamos conseguido, puesto que sigue una estructura progresiva:

  • 0% para beneficios de menos de 1,5 millones de euros
  • 3% para beneficios entre 1,5 y 7,5 millones de euros
  • 5% para beneficios entre 7,5 y 35 millones de euros
  • 7% para beneficios por encima de los 35 millones de euros

Si tenemos en cuenta todas las variables existentes, nos daremos cuenta de que, dejando de lado las empresas con sede en las Azores, el tipo de sociedades en Portugal va del 17 al 29,5%.

IVA

El IVA en Portugal grava el consumo de bienes y servicios. Y tiene un total de 4 tramos distintos.

El tipo general del IVA en Portugal es del 23%, y se usa para todos los productos y servicios que no están sujetos a los tipos reducidos. Este tipo está en vigor desde 2011, cuando fue incrementado desde el 21% para conseguir más ingresos fiscales.

El primer tipo reducido es del 13%, y se usa para algunos alimentos, restaurantes y bares, así como eventos culturales.

El segundo tipo reducido del IVA es del 6% y se usa para bastantes cosas. Aquí encontramos más alimentos, hoteles, productos farmacéuticos, servicios médicos, prensa y libros, incluyendo los electrónicos, transporte doméstico, así como viviendas, y la renovación de las mismas.

Por último, el tramo exento del 0% se utiliza para el transporte internacional.

Impuesto de sucesiones y donaciones

Un aspecto muy positivo sobre la fiscalidad en Portugal es cómo se gravan las sucesiones y donaciones. O, para ser más exactos, cómo no se gravan.

El impuesto de sucesiones y donaciones no existe en Portugal. Fue abolido en 2004. Y es ciertamente algo que debemos tener en cuenta a la hora de planificar de qué forma vamos a traspasar nuestro patrimonio a otras personas. Ya sea en forma de donación en vida, o herencia.

En el caso de hijos o cónyuges, no habrá que hacer ningún pago. Es decir, 0%.

Si los receptores de esos activos son personas que no son hijos o cónyuges del donante, se deberá pagar un impuesto de transmisión de esos activos del 10%.

Al mismo tiempo, cabe decir que Portugal tampoco tiene impuesto sobre el patrimonio.

Situación de las finanzas públicas portuguesas

Antes de concluir nuestro análisis sobre los impuestos en Portugal, debemos echar un vistazo a la situación de sus finanzas públicas.

Como muchos sabrán, el país luso fue rescatado por la Troika en 2010, y tuvo que llevar a cabo algunas subidas de impuestos y recortes del gasto. Tales medidas no fueron placenteras, pero el pueblo las aceptó, sabiendo que a largo plazo eran necesarias.

Así pues, veamos de qué forma ha evolucionado el endeudamiento público en Portugal. Eso nos permitirá ver el nivel de deuda y, sobretodo, qué tendencia lleva:

Datos de Eurostat

Como podemos apreciar en el gráfico, el endeudamiento público tocó máximos en 2013, situándose en el 133% del PIB.

Desde entonces empezó a disminuir, llegando al 117% en 2019, una reducción de 16 puntos, al mismo tiempo que muchos otros países de la zona euro siguieron aumentándolo.

Obviamente, la tendencia ha cambiado desde el inicio de la crisis de 2020. Pero todo nos hace pensar que Portugal volverá a la senda positiva tarde o temprano.

Conclusión

Portugal es uno de aquellos países que todos conocemos bastante bien, pero sobre los que en el fondo sabemos muy poco. Y esto es especialmente cierto cuando hablamos de materia fiscal.

Como hemos podido ver a lo largo de este artículo, los impuestos en Portugal no son bajos en general. Los trabajadores portugueses pagan bastante. Los consumidores también. Y las grandes empresas pagan tipos relativamente elevados.

No obstante, hay algunas categorías en las que Portugal es uno de los mejores países del mundo.

El programa para residentes no habituales es increíblemente interesante. Permite a distintos tipos de personas beneficiarse de tipos muy atractivos. Desde el 0% para inversores internacionales, pasando por el 10% para pensionistas extranjeros, y llegando al 20% para profesionales de alto valor añadido.

Al mismo tiempo, el hecho de que Portugal eliminara por completo los impuestos de sucesiones y donaciones, así como del patrimonio, hace que sea un país ideal para aquellos que quieran proteger sus activos.

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Y si quieres leer una comparativa entre los impuestos en España y en Reino Unido, te recomiendo el siguiente enlace:
Comparativa de impuestos entre España y Reino Unido

Publicado en Impuestos

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