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Impuestos en Hong Kong [2022] – Análisis completo

Hong Kong es la capital financiera de China y uno de los centros económicos más poderosos del continente asiático. Por lo que atrae mucho capital y talento. Veamos qué impuestos deberemos pagar en Hong Kong.

Contenido

Introducción

Oficialmente dentro de China, pero como una región administrativa independiente, Hong Kong es una de las grandes ciudades de Asia, y del mundo. Y es el centro financiero para China, y su ciudad más internacional.

A raíz de ello, se trata de un sitio que concentra una cantidad ingente de capital, muchas grandes empresas y talento de todas las partes del mundo. Y a esas personas les interesa saber qué impuestos se pagan en Hong Kong, que es lo que vamos a ver en este artículo.

Si, de lo contrario, estás interesado en conocer los impuestos que se pagan en la China continental, echa un vistazo a este otro artículo:
Impuestos en China – Análisis detallado

Según DatosMundial.com, el coste de la vida en Hong Kong es muy similar al que se puede encontrar en España. No obstante, el precio de las viviendas es significativamente más elevado, lo que es un factor a tener en cuenta.

En cuanto a la divisa, en Hong Kong se utiliza el dólar de Hong Kong (HKD), cuyo valor está ligado al dólar norteamericano (USD), a un tipo de cambio de aproximadamente 1 USD = 7,80 HKD. A lo largo de este articulo analizaremos los importes originales en HKD, y su equivalente en euros, utilizando un tipo de cambio fijo de 1 € = 9 HKD.

Impuestos sobre las rentas del trabajo

Al contrario que en la mayoría de países desarrollados, en Hong Kong no existen los pagos a la seguridad social, lo cual alivia los costes laborales y permite que los salarios sean más elevados. Veamos todo lo que pagan las rentas del trabajo:

Fondo de previsión obligatoria (MPF)

Si bien es cierto que en Hong Kong no existe la seguridad social, el gobierno sí que obliga a trabajadores y empresas a contribuir al fondo de previsión obligatoria, conocido allí como Mandatory Provident Fund (MPF), para su futura jubilación.

Así pues, el MPF no es otra cosa que un fondo de pensiones al que hay que hacer contribuciones por ley. Las contribuciones mínimas son del 5% del salario bruto, tanto por parte del trabajador como de la empresa, haciendo que la contribución mínima sea del 10% en total.

La contribución obligatoria mensual queda limitada al 5% de 30.000 HKD (3.333€). Es decir, para rentas mensuales que superen esa cifra, la contribución obligatoria queda fijada en el 5% de 30.000 HKD. Esto significa que, de forma efectiva, la contribución será del 5% del salario mensual, con una contribución máxima de 1.500 HKD (167€).

Cabe remarcar que es posible llevar a cabo contribuciones superiores, si así lo deseamos nosotros y/o nuestra empresa.

El dinero que hayamos contribuido al MPF no se queda atrapado en una cuenta bancaria o en un bono gubernamental, sino que tenemos la opción de invertirlo en multitud de productos, incluyendo fondos bursátiles, de forma que pueda crecer a largo plazo.

Para aquellos que se estén preguntando cómo se financia la sanidad en el país, puesto que en muchos países el dinero proviene de contribuciones a la seguridad social, la respuesta es simplemente con impuestos.

Hong Kong cuenta con un sistema de salud público, el cual también está disponible a extranjeros residentes en el territorio. Y también es bastante común que la empresa pague a sus trabajadores un seguro privado.

Por último, para aquellos que estén pensando en el seguro de desempleo, Hong Kong no tiene tal mecanismo. Hong Kong tan sólo ofrece prestaciones a quienes puedan demostrar ser incapaces de sustentarse por sí mismos, cosa que no va asociada automáticamente a haber perdido el trabajo.

Impuesto sobre la renta (IRPF)

En cuanto a los impuestos sobre la renta, similares al IRPF, cabe decir que Hong Kong tiene tasas significativamente inferiores a las que podemos encontrar en prácticamente todos los países desarrollados.

Hong Kong tiene dos sistemas para calcular cuánto nos tocaría pagar, uno progresivo y otro plano. Y siempre nos tocará pagar el que resulte en una cuantía menor.

Los tipos progresivos son los siguientes:

  • De 0 a 50.000 HKD (0 a 5.556€): 2%
  • De 50.000 a 100.000 HKD (5.556 a 11.111€): 6%
  • De 100.000 a 150.000 HKD (11.111 a 16.667€): 10%
  • De 150.000 a 200.000 HKD (16.667 a 22.222€): 14%
  • Más de 200.000 HKD (22.222€): 17%

No obstante, el tipo plano para el impuesto de la renta es del 15%. Esto significa que, de facto, las rentas medias y altas pagarán un tipo efectivo del 15%, que es el máximo.

El marginal del 17% tan sólo se usa para una pequeña parte de las rentas bajas que, de media, verán cómo su tipo efectivo es inferior a ese 15%.

Al mismo tiempo, cabe remarcar que aquellos que estén casados, tengan hijos y/o personas mayores dependientes, serán capaces de reducir su tipo efectivo.

Si tenemos en cuenta que el tipo máximo del impuesto de la renta en Hong Kong es del 15%, y que ni trabajadores ni empresas deben llevar a cabo contribuciones a la seguridad social, entenderemos por qué las empresas son capaces de ofrecer salarios muy altos en comparación con otros países.

En la mayoría de países desarrollados, la tributación efectiva para rentas medias y altas se sitúa cerca de o por encima del 50%.

Impuestos sobre las rentas del capital y del ahorro

Ya hemos visto que Hong Kong trata muy bien a sus trabajadores desde un punto de vista fiscal. A continuación, veremos que los inversores tampoco se pueden quejar:

Intereses

Los ingresos provenientes de intereses en Hong Kong están generalmente exentos de impuestos para los inversores particulares. Esto es válido independientemente de si tales intereses provienen de Hong Kong o del extranjero.

Dividendos

Los dividendos reciben un tratamiento muy favorable en Hong Kong, puesto que están de facto exentos de impuestos.

Los dividendos recibidos de empresas con sede fiscal en Hong Kong están exentos de tributación en base a que la empresa ya ha pagado el impuesto de sociedades por los beneficios obtenidos. Por lo que no debe llevarse a cabo ningún tipo de doble tributación.

En cuanto a los dividendos percibidos de empresas extranjeras, al no tener su origen en Hong Kong, no están sujetos al pago de impuestos. No obstante, en caso de que haya habido retenciones en origen, por ejemplo, de dividendos de empresas norteamericanas o suizas, Hong Kong no nos devolverá ese dinero, puesto que no fueron ellos quienes lo retuvieron.

Rentas inmobiliarias (alquileres)

Las rentas que consigamos de alquilar nuestros inmuebles en Hong Kong también están sujetas al pago de impuestos. En ese caso, el tipo aplicable será del 15% de la base imponible.

La base imponible se calculará a partir de los ingresos conseguidos. De ahí se restará el 15% en concepto de impuestos inmobiliarios. Y de la cifra resultante se restará un 20% en concepto de gastos asociados a la posesión del inmueble.

Los alquileres cobrados por inmuebles situados fuera de Hong Kong estarán exentos de impuestos.

Plusvalías

Las plusvalías que consigamos con nuestras inversiones, independientemente de su naturaleza, están siempre exentas de impuestos en Hong Kong.

Al mismo tiempo, cabe destacar que Hong Kong no tiene impuesto sobre el patrimonio. Por lo que es una jurisdicción excelente para el capital.

Impuesto de Sociedades

Por lo que respecta a las empresas con sede en Hong Kong, en la mayoría de casos tendrán que pagar impuestos por los beneficios obtenidos. Y la tasa aplicable dependerá de la cuantía de esos beneficios, puesto que existen dos tramos:

  • De 0 a 2.000.000 HKD (0 a 222.222€): 8,25%
  • Más de 2.000.000 HKD (222.222€): 16,5%

Es decir, las pequeñas empresas tributarán a un tipo muy bajo. Mientras que las medianas y grandes empresas lo harán a un tipo muy razonable.

Al mismo tiempo, debemos recordar que la distribución posterior de esos beneficios a los accionistas en forma de dividendo, estará exenta de impuestos.

IVA

En cuanto al consumo de bienes y servicios, Hong Kong es uno de los pocos territorios del mundo en los que no existe ningún tipo de IVA. Es decir, 0%.

Los únicos artículos que están sujetos a impuestos indirectos son aquellos cuyo consumo el gobierno del territorio quiere desincentivar: tabaco, alcohol, etc.

Impuestos a la compra de un inmueble

Debido a la escasez de terreno en Hong Kong, y a pesar de los centenares de rascacielos, la cantidad de inmuebles disponibles es limitada. Por lo que el gobierno grava de forma agresiva las transacciones inmobiliarias, especialmente cuando se llevan a cabo con fines de inversión.

Así pues, para aquellos residentes en Hong Kong que adquieran su primera vivienda en el territorio, la compra se grava con los siguientes tipos aproximados, en función del valor del inmueble:

  • De 0 a 2.000.000 HKD (0 a 222.222€): 1,5%
  • De 2.000.000 a 3.000.000 HKD (222.222 a 333.333€): 3%
  • De 3.000.000 a 4.000.000 HKD (333.333 a 444.444€): 4,5%
  • De 4.000.000 a 6.000.000 HKD (444.444 a 666.667€): 6%
  • De 6.000.000 a 20.000.000 HKD (666.667 a 2.222.222€): 7,5%
  • Más de 20.000.000 HKD (2.222.222€): 8,5%

Es decir, el impuesto de transmisiones patrimoniales, conocido en Hong Kong como Stamp Duty, puede ser bastante significativo.

Por lo que respecta a compradores de viviendas por parte de individuos no residentes en Hong Kong o residentes en Hong Kong y ya propietarios de otras viviendas, o para todos los inversores en inmuebles no residenciales, el tipo aplicable será del 15% del valor de la compra.

Impuesto de sucesiones y donaciones

Hong Kong no aplica ningún tipo de impuesto de sucesiones o donaciones, por lo que somos libres de transferir nuestro patrimonio a quien sea y cuando nos apetezca, sin tener que preocuparnos de potenciales consecuencias fiscales.

Situación de las finanzas públicas de Hong Kong

Ahora que ya hemos visto los impuestos más importantes en Hong Kong, echemos un vistazo al estado de sus finanzas públicas para saber si los ingresos fiscales son suficientes para cubrir los gastos del territorio.

El gráfico a continuación nos muestra el nivel de endeudamiento público respecto al producto interior bruto:

Como podemos apreciar, el nivel de deuda es bajo, cercano al 40% del PIB, y se ha mantenido bastante estable desde principios del siglo 21. Esto contrasta fuertemente con lo que se puede apreciar en multitud de otros países, en los que la deuda pública ha explotado hacia arriba en las últimas décadas.

Todo ello indica que las tasas existentes de las figures tributarias son sostenibles a largo plazo, sin necesidad de llevar a cabo subidas.

Conclusión

Aparte de tratarse de un centro económico muy poderoso, Hong Kong es también una de las mejores jurisdicciones del mundo a nivel fiscal, especialmente en el mundo desarrollado.

Lo cierto es que, en el territorio trabajadores, empresas, inversores y consumidores son gravados de forma muy ligera. Siendo el único impuesto a destacar el que grava las transacciones inmobiliarias, especialmente si se llevan a cabo por parte de no residentes o grandes propietarios.

Por todos estos motivos, Hong Kong es ciertamente un sitio interesante para expats o incluso nómadas digitales con un buen nivel de ingresos, que puedan permitirse vivir allí.

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Y si quieres leer sobre los impuestos en otros países del mundo, echa un vistazo al siguiente enlace:
Impuestos

Publicado en Impuestos

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