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Impuestos en Dinamarca [2021] – Análisis completo

Dinamarca es uno de los países escandivanos con fama de impuestos elevados. ¿Pero es realmente la carga fiscal tan elevada? A continuación, hacemos un análisis detallado de los impuestos en Dinamarca.

Contenido

Introducción

Dinamarca destaca por ser uno de los países más prósperos del mundo. También cuenta con un estado del bienestar muy fuerte. Pero, como veremos a continuación, eso tiene su coste para los contribuyentes.

Si estás interesado en irte a vivir a Dinamarca, o simplemente quieres conocer de verdad cómo funciona el país a nivel fiscal, aprender sobre sus impuestos es algo fundamental.

Así pues, veremos de qué forma trata el fisco danés a sus trabajadores, inversores, consumidores y empresas.

Antes de adentrarnos en el análisis, cabe destacar que Dinamarca es uno de los sitios más caros del mundo. Según DatosMundial.com, el coste de la vida en el país escandivano es un 46,4% superior al de España. No obstante, su salario medio bruto es más del doble del español.

Por lo que respecta a su divisa, Dinamarca es uno los países de la Unión Europea que no utiliza el euro, sino que tiene la corona danesa (DKK). Antes de la introducción de la moneda única europea, el valor de la corona danesa iba pegado al valor del marco alemán.

Desde que existe el euro, sin embargo, el valor de la misma está pegado al valor del euro. Por lo que el tipo de cambio no fluctúa prácticamente nada. A lo largo de este artículo veremos los importes originales de los impuestos en coronas danesas, y en euros, utilizando un tipo de cambio de 1€ = 7,50 DKK.

Impuestos sobre las rentas del trabajo

Empezamos nuestro análisis fijándonos en cómo se gravan las rentas del trabajo.

Seguridad social y Contribuciones sociales

Como en la mayoría de países desarrollados, tanto la empresa como el trabajador deben hacer contribuciones al sistema de la seguridad social, y otros pagos sociales que administra directamente el gobierno de Dinamarca.

No obstante, cabe remarcar que estas cargas suelen ser significativamente menores que las que podemos encontrar en otros sitios.

Así pues, por lo que respecta a las empresas, éstas deberán pagar aproximadamente 13.700 coronas anuales (1.827€) en este concepto. Esto servirá para cosas como el sistema de pensiones, las bajas laborales o el fondo para bajas por maternidad.

Digo aproximadamente porque el importe exacto depende del sector en el que esté activa la empresa. Date cuenta de que se trata de importes fijos, que no dependen del nivel salarial del trabajador. Por lo que tales contribuciones podrían ser consideradas anecdóticas cuando estemos hablando de emplear a alguien con un salario medio o alto.

Por lo que respecta a los trabajadores, éstos deberán pagar solamente 1.136 coronas por año (151€). Este importe irá destinado al sistema de pensiones. Pero hablamos de una cifra extremadamente baja.

Sin embargo, los trabajadores también deberán pagar un 8% de su salario bruto en concepto de contribuciones laborales. Éstas servirán para pagar cosas como bajas por enfermedad o la formación profesional.

Y esto se pagará sobre la totalidad del salario, sin ningún limite. Por lo que podría llegar a ser muy sustancial para aquellos con rentas más elevadas.

A pesar de que a menudo tales contribuciones laborales sean consideradas parte del impuesto sobre la renta, las coloco dentro de esta sección porque no dejan de ser pagos sociales, y que se calculan sobre el salario bruto y no sobre la base imponible del impuesto sobre la renta.

Al mismo tiempo, muchos daneses también deben pagar un impuesto a la iglesia. Éste varía en función del municipio de residencia, y es del 0,7% de media. Cabe destacar que uno tiene la opción de desligarse oficialmente de la institución y dejar de pagar este impuesto.

Impuesto sobre la renta (IRPF)

Como trabajadores, una vez hemos pagado nuestra contribución casi simbólica al sistema de pensiones danés, las contribuciones laborales por un importe equivalente al 8% de nuestro salario bruto anual y, si nos aplica, el impuesto a la iglesia, nos tocará hacer frente a los impuestos sobre la renta.

Estos impuestos se calculan sobre la base imponible, y no sobre la totalidad del salario bruto. La base imponible será equivalente a nuestro salario bruto menos los pagos que ya hayamos hecho en concepto de seguridad social, contribuciones sociales, los impuestos pagados a la iglesia, y las deducciones.

La deducción más importante es la personal, que es de 46.700 coronas anuales (6.227€).

Adicionalmente, también es posible reducir nuestra base imponible haciendo uso de deducciones opciones. Ahí encontraríamos conceptos como los costes de desplazamiento para ir al trabajo, o los intereses hipotecarios. Aunque muchas hipotecas en Dinamarca tienen hoy en día tipos de interés muy cercanos al 0%, con lo que hay poco que desgravar.

A la hora de calcular lo que nos tocará pagar, nos fijaremos tanto en el tramo local como en los tramos estatales.

Los impuestos locales varían en función del municipio donde vivimos, y se sitúan entre el 22,5 y el 27,8%. El tipo medio para el tramo local está muy cerca del 25%. Se trata de un tipo plano (no es progresivo), que se aplica sobre la totalidad de nuestra base imponible.

Por lo que respecta a los tipos estatales, éstos se pagan en todo el país de forma uniforme. Ahí nos encontramos con dos tramos, por lo que hay una ligera progresividad:

  • De 0 a 544.800 coronas (0 a 72.640€): 12,11%
  • Más de 544.800 coronas (72.640€): 15%

Algo muy interesante es que, independientemente de dónde vivamos, y aunque el tramo municipal sea superior en nuestro municipio, el tipo impositivo total, teniendo en cuenta contribuciones laborales, impuesto a la iglesia, así como impuestos locales y estatales, nunca puede superar el 52,05%, por mucho que ganemos.

Es lo que se conoce como techo fiscal, y está regulado directamente por el gobierno central del país.

Fiscalidad total en función del salario bruto

Ahora que ya hemos visto todas las cargas que deben pagar las empresas y los trabajadores, veamos qué porcentaje recibe el estado de todo el coste laboral que debe asumir la empresa.

Esto nos permitirá ver la fiscalidad total que existe para las rentas del trabajo en Dinamarca. Y, obviamente, lo vamos a ver para distintos niveles salariales, con el objetivo de averiguar el nivel de progresividad del sistema.

Para ello nos fijaremos en un trabajador soltero y sin hijos, que paga impuesto a la iglesia, no utiliza ninguna de las deducciones opcionales existentes, y que trabaja en lo que podríamos considerar un sector económico promedio:

Como podemos apreciar, la carga fiscal real de las rentas bajas en Dinmarca se sitúa cerca del 33%, o un tercio del coste laboral del empleado. Este porcentaje se sitúa alrededor del 40% para las rentas medias. Y, como no podía ser de otra forma, supera el 50% para las rentas más elevadas.

En el siguiente apartado analizamos el tratamiento fiscal que reciben las rentas del capital y del ahorro.

Impuestos sobre las rentas del capital y el ahorro

La otra forma en la que podemos conseguir rentas y beneficios como personas, aparte de trabajando, es con nuestras inversiones y nuestros ahorros. Y éstas son fuertemente gravadas en el país escandinavo.

Por lo que respecta a los dividendos, éstos tienen dos tramos, en función del importe total que recibamos:

  • De 0 a a 55.300 coronas (0 a 7.373€): 27%
  • Más de 55.300 coronas (7.373€): 42%

En cuanto al resto de rentas del capital, incluyendo los intereses, las rentas inmobiliarias procedentes de alquileres, así como las ganancias del capital, también tenemos dos tramos. Con los mismos tipos, pero niveles ligeramente distintos:

  • De 0 a 45.900 coronas (0 a 6.120€): 27%
  • Más de 45.900 coronas (6.120€): 42%

Claramente Dinamarca no es el mejor país en el que vivir para aquellas personas que dependen exclusivamente de las rentas del capital.

Otra cosa a tener en cuenta es que, como en la mayoría de países europeos, y a diferencia de España, no existe el impuesto sobre el patrimonio. Éste fue abolido en 1997.

Impuesto de Sociedades

Por lo que respecta a las empresas, los beneficios que éstas obtengan también están sujetas a impuestos. Aunque Dinamarca no es de los países más onerosos.

El impuesto de sociedades en Dinamarca es del 22%, situándose por debajo del que encontramos en los principales países del viejo continente. Por ejemplo, en Alemania el mismo está muy cerca del 30%.

IVA

El consumo de bienes y servicios en Dinamarca está gravado con el Impuesto sobre el Valor Añadido, y éste es uno de los más altos del mundo.

El tipo general del IVA en Dinamarca es del 25% y se aplica para todos aquellos productos no sujetos al tipo especial del 0%.

Sin embargo, cabe mencionar que solamente la prensa y el transporte internacional están sujetos al tipo exento. Con lo que el país escandinavo soporta una de las cargas más elevadas por lo que respecta al consumo.

Situación de las finanzas públicas danesas

Antes de concluir nuestro análisis, echaremos un vistazo al estado de las finanzas públicas danesas, con el objetivo de ver si el gobierno es capaz de gestionar bien los ingresos fiscales o si, de lo contrario, hace falta emitir deuda de forma regular.

Como ya sabemos, un nivel de endeudamiento alto y subiendo es motivo de preocupación, puesto que un ajuste fiscal acabará siendo necesario algún día.

El siguiente gráfico nos muestra el nivel de deuda pública en Dinamarca desde el año 2000:

Datos de Eurostat

Como podemos apreciar, el país escandinavo cuenta con una situación muy saneada. La deuda pública apenas supera el 30% del PIB. Y, a diferencia de la mayoría de países europeos, incluyendo Alemania, los últimos 20 años indican una mejora paulatina de las finanzas.

Este dato nos indica que no harán falta subidas de impuestos o recortes del gasto público en los próximos años.

Conclusión

Dinamarca es un país con impuestos altos. Tanto las rentas del trabajo como del capital están sujetas a tipos muy elevados. Y, por si esto fuera poco, el IVA al consumo también es de los más altos del mundo.

En cierto modo podemos decir que las empresas son las que reciben un mejor tratamiento, puesto que el impuesto de sociedades y las cargas de la seguridad social no son sustanciales.

Eso no significa que Dinamarca no sea un buen sitio al que ir. A fin de cuentas, el nivel salarial del país es alto, y los servicios públicos buenos, con lo que habrá muchas cosas por las que no tengamos que pagar.

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Y si quieres leer sobre los impuestos en otro país escandinavo, te recomiendo este enlace:
Impuestos en Suecia [2021] – Análisis completo

Publicado en Impuestos

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