Saltar al contenido →

Impuestos en Brasil [2022] – Análisis completo

Brasil es la mayor economía de América Latina y un mercado emergente con mucho potencial. Por lo que está lleno de oportunidades. Aquí analizamos los impuestos que deberíamos pagar en Brasil.

Contenido

Introducción

Con una población de más de 200 millones de habitantes, y aun en crecimiento, Brasil es el segundo país más prominente del continente americano, tanto en el plano demográfico como económico, tan sólo por detrás de Estados Unidos.

Al mismo tiempo, su nivel económico ha estado mejorando durante muchas décadas y se sitúa ya en niveles más que decentes. Por lo que es uno de los países emergentes más prometedores del mundo. A raíz de ello, forma parte del famoso grupo de los BRICS.

Un sitio de ese tamaño ofrece innumerables oportunidades, tanto de negocio como de empleo. Y como lugar de residencia, el estilo de vida que puede ofrecernos también es un punto muy a favor.

Por lo que respecta al coste de la vida en Brasil, éste se sitúa, según DatosMundial.com, un 40% por debajo del de España. Esto significa que el poder de compra de 1€ en Brasil es equivalente a prácticamente 1,70€ en España. En otras palabras: el mismo dinero nos permite comprar más cosas.

En cuanto a su divisa, Brasil cuenta con real brasileño (BRL), que puede ser a menudo bastante volátil. A lo largo de este artículo, veremos los importes originales en reales, así como su equivalente en euros, a un tipo de cambio de 1 € = 6 BRL.

Impuestos sobre las rentas del trabajo

Empecemos nuestro análisis sobre los impuestos en Brasil fijándonos en cómo se gravan las rentas del trabajo.

Seguridad Social

Tanto trabajadores como empresas están obligados a hacer contribuciones a la seguridad social en Brasil.

Por lo que respecta a los trabajadores, y como curiosidad, las contribuciones a la seguridad social son progresivas. Existen 4 tramos distintos en función del salario bruto del trabajador, y un nivel de contribución máxima a partir del cual ya no se paga a la seguridad social:

  • De 0 a 13.200 BRL (0 a 2.220€): 7,5%
  • De 13.200 a 26.436 BRL (2.200 a 4.406€): 9%
  • De 26.436 a 39.660 BRL (4.406 a 6.610€): 12%
  • De 39.660 a 77.208 BRL (6.610 a 12.868€): 14%
  • Más de 77.208 BRL (12.868€): 0% (máximo de contribución)

En cuanto a las empresas, el porcentaje de contribución será del 20 o 22,5%, en función de la actividad económica que la empresa esté llevando a cabo. Tales contribuciones también se pagan en función del salario bruto del trabajador, con una base máxima anual de 77.208 reales (12.868€).

Así pues, si bien los porcentajes no son bajos, la base sobre la que éstos se calculan sí que lo son. A fin de cuentas, todo lo que supere los 12.868€ de salario bruto anual está exento de pagos a la seguridad social.

Impuesto sobre la renta (IRPF)

Los trabajadores en Brasil también deben hacer frente al pago del impuesto sobre la renta, equivalente al IRPF español.

El mismo sigue una estructura progresiva y tiene 5 tramos:

  • 0 a 22.848 BRL (0 a 3.808€): 0%
  • 22.848 a 33.924 BRL (3.808 a 5.654€): 7,5%
  • 33.924 a 45.012 BRL (5.654 a 7.502€): 15%
  • 45.012 a 55.980 BRL (7.502 a 9.330€): 22,5%
  • Más de 55.980 BRL (9.330€): 27,5%

Como podemos observar, los tipos impositivos son significativamente más bajos que los que podemos encontrar en la mayoría de países occidentales. Y el tipo más elevado es muy moderado.

No obstante, debido a la estructura de los tramos, si tenemos un salario medio o alto, la práctica totalidad de nuestra renta tributará al tipo máximo vigente. De facto la estructura del IRPF en Brasil se asemeja mucho a la de un tipo plano.

Es decir, la mayoría de las rentas cotizan a un tipo del 27,5%. Y los tipos menores tan sólo se tienen realmente en cuenta para aquellos casos en los que una persona tenga una renta muy baja.

Impuestos sobre las rentas del capital

Veamos, a continuación, qué impuestos gravan las rentas del capital en Brasil.

Intereses

Aquellos ingresos que consigamos de intereses bancarios o de bonos tributarán a un tipo impositivo del 15 o el 22,5%, en función del tiempo en el que hayamos invertido en ese instrumento. Cuanto más tiempo, menos impuestos.

Dividendos

Hasta finales de 2021, los dividendos recibidos por parte de inversores en Brasil estaban libres de impuestos. No obstante, la última reforma tributaria ha añadido un tipo impositivo del 20% para los dividendos que recibamos a partir de 2022.

En el lado positivo, esta misma reforma también ha servido para que el tipo del impuesto de sociedades sea reducido, como veremos más adelante.

Rentas inmobiliarias

Las rentas inmobiliarias netas, provenientes de alquileres, y después de deducir todos los costes asociados a la posesión del inmueble, se gravarán a los mismos tipos impositivos que las rentas del trabajo. Es decir, a tipos que van del 0 al 27,5%.

Una regla especial es aplicable para los inmuebles situados fuera del país, si somos residentes fiscales en Brasil. En tal caso, el tipo baja al 15%.

Plusvalías

Si conseguimos plusvalías con nuestras inversiones, es muy probable que nos toque pagar impuestos. No obstante, esto dependerá de cómo se hayan logrado las mismas.

En el caso de conseguir beneficios con acciones cotizadas en Brasil, los primeros 20.000 reales al mes (3.333€) estarán exentos de impuestos. Es decir, 240.000 reales (40.000€) al año. Las ganancias que superen ese importe serán gravadas al 15%.

Si los beneficios provienen de acciones cotizadas fuera del país, el tratamiento será algo peor. Los primeros 5 millones de reales al año (833.333€) se gravarán al 15%. Por encima de ese importe, el tipo aplicable aumentará de forma progresiva, hasta llegar al 22,5%.

Respecto a las plusvalías provenientes de transacciones inmobiliarias, el tipo aplicable se situará entre el 15 y el 22,5%, en función del tamaño de esas ganancias. Cabe remarcar que, para pequeñas plusvalías provenientes de nuestra vivienda habitual, puede no haber impuestos.

Al mismo tiempo, es importante remarcar que Brasil no tienen ningún impuesto sobre el patrimonio.

Impuesto de Sociedades

Los beneficios empresariales en Brasil son gravados con 3 impuestos distintos, y las empresas reciben distinto tratamiento en función de su tamaño y su actividad económica.

En primer lugar, el impuesto corporativo es del 5% desde el 1 de enero de 2022. Este tipo bajará al 2,5% a partir de 2023. Todas las empresas están sujetas al pago del mismo.

Adicionalmente, existe un recargo del 10% que deberán pagar aquellas empresas con beneficios anuales que superen los 240.000 reales (40.000€).

Finalmente, también hay una contribución social del 9% de los beneficios. En el caso de las entidades financieras y empresas de seguros, la contribución social asciende al 20%.

Así pues, el tipo agregado para la mayoría de empresas, excepto las más pequeñas, es del 24% en 2022. Y bajará al 21,5% en 2023.

En el caso de las corporaciones financieras, el tipo agregado es del 35% en 2022, y del 32,5% en 2023.

IVA

El consumo de bienes y servicios en Brasil se grava con una serie de impuestos y tasas cuyo funcionamiento es muy complicado. Sin embargo, las características más importantes son las siguientes.

La mayoría de productos se regulan mediante el ICMS (Imposto sobre Circulaçao de Mercadorias e Serviços), el cual depende directamente de los distintos estados dentro de Brasil.

El tipo general se sitúa entre el 17 y el 20%, en función de la región. Sin embargo, existen tipos más elevados y más bajos para ciertos productos.

Impuestos inmobiliarios

La compra de un bien inmueble está sujeta al pago de impuestos. Se trata de una tasa similar al ITP español, conocida como ITBI (Imposto sobre a Transmissão de Bens Imóveis).

El tipo aplicable del ITBI depende del estado en el que se encuentre el inmueble, y se sitúa en un rango de entre el 2-6%.

Una vez somos los propietarios, nos tocará pagar impuestos municipales de forma anual. La cuantía de los mismos será de aproximadamente el 0,6% del valor de mercado del inmueble, aunque también puede ser superior.

Impuesto de sucesiones y donaciones

La transferencia de patrimonio mediante una donación o una herencia puede estar sujeta al pago de impuestos. Esto depende de la relación entre la persona transfiriendo patrimonio y la persona recibiéndolo, así como el estado dentro de Brasil en el que vivamos.

Sin embargo, cabe remarcar que el impuesto será muy moderado. De hecho, el tipo máximo que se pagará por sucesiones y donaciones será del 8%.

En la mayoría de situaciones, el tipo aplicable será de entre el 0 y el 4%.

Situación de las finanzas públicas de Brasil

En este último apartado, antes de concluir el artículo, echamos un vistazo al estado de las finanzas públicas de Brasil. Eso nos dará una pista sobre la sostenibilidad de la estructura fiscal existente.

El nivel de deuda en Brasil es bastante elevado para un país emergente, cerca del 85% del PIB. Esto nos indica el riesgo de subidas de impuestos, recortes del gasto o una devaluación de la divisa nacional:

La deuda se mantuvo muy estable hasta 2013, cuando empezaron los problemas en el sector inmobiliario del país. A partir de entonces, el endeudamiento empezó a aumentar, si bien de forma muy moderada.

La crisis de 2020 trajo consigo un crecimiento muy importante de la deuda nacional. No obstante, a partir de 2021, la carga ha empezado a disminuir. Esto se debe principalmente a dos cosas.

Por un lado, Brasil ha cortado el gasto público extraordinario que tuvo lugar el año anterior. Por el otro lado, la inflación ha sido bastante elevada, cosa que ha ayudado a deflactar la deuda respecto al tamaño nominal de la economía.

Históricamente, Brasil ha copado con periodos de elevado endeudamiento con una devaluación monetaria. Afortunadamente, el país no cuenta con mucha deuda denominada en divisas extranjeras, como dólares o euros, por lo que no es muy vulnerable a lo que pueda ocurrir en los mercados financieros.

Al mismo tiempo, el país sudamericano cuenta con importantes exportaciones de recursos naturales, lo cual provee al país con una fuente importante de dólares.

Conclusión

Brasil es un país con mucho que ofrecer. El estilo de vida cuenta con un clima excelente, playas, gastronomía, fútbol y una actitud muy relajada.

Al mismo tiempo, los impuestos en Brasil son bastante atractivos.

Los trabajadores soportan una carga fiscal muy razonable, incluso los que cuentan con ingresos muy elevados. Y las rentas del capital también reciben un buen tratamiento.

La adquisición de inmuebles, su posesión y su transferencia están bastante bonificados. Y las cargas que soportan las empresas están más o menos en línea con lo que podemos encontrar en otras jurisdicciones.

De hecho, el mayor riesgo es probablemente el de una devaluación monetaria que ayude a diluir la deuda gubernamental. Por lo que es bastante prudente tener nuestros ahorros invertidos en activos que puedan capear el temporal e incluso aumentar de valor.

Si te ha gustado este análisis de los impuestos en Brasil, te animo a que te suscribas a mi newsletter:
Finanzas Claras

Y si quieres leer sobre los impuestos en el segundo país más grande de Latinoamérica, echa un vistazo a este enlace:
Impuestos en México – Análisis completo

Publicado en Impuestos

Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.