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El spread de un bono (prima de riesgo)

El spread, o prima de riesgo, de un bono nos sirve para analizar su riesgo crediticio. En la renta fija, mayor riesgo suele ir de la mano de mayor rendimiento potencial. Pero debemos saber interpretar qué nos está diciendo ese spread para que no asumamos riesgos demasiado grandes.

El spread de un bono es la diferencia entre el rendimiento de ese bono y el rendimiento de un bono considerado libre de riesgo. A veces el spread también se calcula en relación a los tipos de interés en el mercado interbancario. Sin embargo, hoy nos vamos a centrar en el primer caso, puesto que es más útil y más fácil de entender.

Ese bono libre de riesgo será un bono emitido por el gobierno. En el caso del euro, al haber varios gobiernos, usaremos los bonos alemanes, pues son los más seguros. En el caso de otras divisas, como el dólar o el yen, usaremos los bonos de sus respectivos gobiernos.

El rendimiento de un bono es el retorno que podemos esperar de ese bono si nos lo quedamos hasta vencimiento y no hay ningún tipo de impago. O sea, si todo va bien y lo mantenemos hasta que nos devuelvan el dinero que hemos prestado. Si quieres saber con más detalle cómo se calcula, te invito a que te leas el siguiente artículo:

El rendimiento de los bonos

Cómo se calcula el spread de un bono

Es muy fácil de calcular. Tan solo tenemos que fijarnos en el rendimiento de nuestro bono y restarle el rendimiento del bono de referencia. Por ejemplo, si nuestro bono tiene un rendimiento del 3% y el del bono de referencia es del 2%, el spread o prima de riesgo será del 1%. Un 1% también se puede decir como 100 puntos básicos.

Los spreads suelen estar indicados en puntos básicos. Un punto básico se corresponde con 0,01%. Así pues, un spread de 40 puntos sería del 0,4%. Y un spread de 400 sería del 4%.

Usemos un ejemplo real. El bono español con vencimiento dentro de 10 años tiene un rendimiento actual del 0,41%. El bono alemán con vencimiento a 10 años, que servirá de bono de referencia, tiene un rendimiento del -0,45%. Sí, hay bonos con rendimientos negativos hoy en día, pero esa es otra cuestión.

El spread del bono español a 10 años es, por lo tanto, del 0,86% u 86 puntos. O, como la prensa española diría, la prima de riesgo es de 86 puntos.

Qué nos dice el spread

El spread nos indica el rendimiento adicional anual que podemos esperar de invertir en un bono con riesgo… si todo va bien. Si comparamos los bonos españoles y alemanes, el bono español nos promete que nuestro retorno anual será un 0,86% más alto que si invirtiésemos en bonos alemanes. Como el vencimiento es en 10 años, a lo largo de ese tiempo podemos esperar aproximadamente un 8,6% más de retorno.

deuda alemana
Alemania sirve como valor de referencia en la zona euro.

Ese rendimiento adicional es para compensarnos por algo. A fin de cuentas, si no tuviéramos ninguna recompensa, ¿por qué compraríamos bonos españoles o italianos sabiendo que los alemanes son más seguros?

Riesgos adicionales

Antes de determinar si un spread es lo suficientemente alto para compensarnos por el hecho de no invertir en deuda más segura, debemos preguntarnos por qué cosas nos están compensando.

En general, hay dos aspectos por los que nos deben compensar: riesgo crediticio y liquidez:

  • Riesgo crediticio:  es el riesgo de que haya una quiebra y restructuración de la deuda. Dicho en plata, el riesgo de que no nos devuelvan lo que nos deben. El riesgo crediticio representa la casi totalidad del spread.
    Dentro del riesgo crediticio podríamos hablar también del riesgo de redenominación. Es decir, el riesgo de que nos devuelvan el dinero en una divisa que vale menos. Un ejemplo sería España abandonando la zona euro para no declarar bancarrota y devolviendo sus deudas en pesetas devaluadas.

  • Liquidez: en muchos casos no hay apenas compensación por liquidez. Por ejemplo, tanto la deuda de Alemania como la de España son muy líquidas. Eso significa que los bonos se pueden comprar y vender fácilmente sin que haya costes significativos a la hora de hacerlo.
    En caso de que hubiera un extra por menor liquidez, hablaríamos de tan solo unos cuantos puntos básicos. Un ejemplo sería la deuda de Holanda o Austria, también consideradas libres de riesgo crediticio, teniendo normalmente un spread de unos cuantos puntos básicos.

Por qué es importante prestar atención al spread

Independientemente de que inviertas en bonos sueltos o, como te recomendaría yo, a través de fondos de inversión o fondos ETFs, el spread es una métrica a tener en cuenta.

El rendimiento de un bono o de un fondo de bonos siempre se compone de dos partes. La primera es la parte sin riesgo (la que obtendríamos invirtiendo en bonos alemanes, o del gobierno norteamericano si lo hiciéramos en dólares). La segunda es la que conseguimos por invertir en bonos con mayor riesgo.

Con el actual nivel de intereses muy bajos, debes sospechar cuando veas un rendimiento muy alto. Lo más probable es que se deba a que el spread es muy elevado. No hay nada de malo en esos bonos, pero sé consciente de que invertir en ellos conlleva un riesgo significativo.

Cuando inviertes en bonos se gana dinero de dos formas. La primera es gracias al paso del tiempo. Ese retorno viene mayormente determinado por el rendimiento del bono o del fondo. La segunda es cuando el precio del bono, o de los bonos en el fondo, sube.

El precio de nuestros bonos sube cuando los tipos de interés bajan y/o cuando la prima de riesgo se reduce. Lo contrario también es cierto. Los precios de los bonos caerán si aumentan los tipos de interés o se incrementan los spreads. Por este motivo es importante saber si la economía va a mejorar o a empeorar, y si los bancos centrales estarán presentes para comprar bonos.

Un boom económico hará que los spreads se reduzcan, los precios de los bonos suban y saquemos mucho rendimiento a la inversión. En caso de recesión, lo más probable es ver que los spreads aumentan, y el precio de los bonos cae, siempre y cuando el banco central no esté dispuesto a comprar deuda de forma masiva.

Conclusión

El spread de un bono es la tercera de las métricas clave a la hora de analizar la renta fija. El rendimiento nos habla del retorno esperado. La duración nos dice cuánto se movería el precio de un bono si cambia su rendimiento (debido a cambios en los tipos de interés, o de spread). Y el spread nos indica cuánto riesgo crediticio está presente en ese bono o fondo.

En un siguiente artículo hablaré sobre los dos grandes universos en la renta fija: grado de inversión y bono basura. Éstos vienen determinados por el rating crediticio de los bonos. Y, como te puedes imaginar, el rating crediticio y el spread son dos cosas que suelen ir de la mano.

Publicado en Invertir

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