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El oro como activo financiero

El oro es uno de los activos financieros que causa mayor división de opiniones. Unos te dicen que deberías invertir todo tu dinero en metales preciosos. Y otros te recomiendan no acercarte a ellos. En este artículo te explicaré qué es el oro como activo financiero y contra qué activos compite el metal amarillo.

Contenido

Introducción

El oro ha vuelto a aparecer en los medios de comunicación desde que su precio alcanzara por primera vez los 2.000 dólares por onza. Ha habido mucho debate sobre las principales causas de esta subida de precio.

Cosas como el riesgo inflacionario, los tipos de interés en mínimos históricos, la inestabilidad económica y política, y la inyección monetaria masiva han contribuido al rally en los metales preciosos. Y casi todas ellas tienen un común denominador: la política monetaria de los bancos centrales.

En este artículo voy a hablar sobre el oro como activo financiero. No obstante, esto no es una crítica a los demás tipos de activos en los que podemos invertir, todo lo contrario. La clave es la diversificación. El perfil de riesgo/potencial del oro brilla más cuando lo combinamos con acciones, inmuebles, cash, commotidies, etc.

Para analizar si nos conviene invertir parte de nuestra cartera en oro, es importante entender qué tipo de activo es el oro en el mercado financiero y contra qué activos compite. También veremos cómo podemos invertir en oro. En un siguiente artículo analizaré los 8 Motivos por los que deberías invertir en oro.

Qué es el oro como activo financiero

La principal dificultad a la hora de decidir si debemos invertir en oro es entender lo que es. El problema es que hay mucho desconocimiento al respecto, incluso entre profesionales del sector financiero.

Lo que se dice más a menudo sobre el oro es que es un activo refugio, lo cual es cierto, pero eso no nos ayuda mucho. También se dice que el oro es una commodity. Y si bien esto es así en un sentido estricto, el porcentaje de oro que se usa para la fabricación de productos es extremadamente bajo.

En un sentido práctico, el oro es dinero. Y aunque te pueda parecer sorprendente, tan solo tenemos que echar un vistazo a la historia para saberlo. El oro se ha usado como dinero desde hace más de 5.000 años. De hecho, la actualidad es la única época histórica en la que el oro no se usa directamente como dinero en ningún país, desde que Estados Unidos abandonara el patrón oro en 1.971, si bien se ha seguido usando como reserva de valor por parte de bancos centrales e inversores.

JP Morgan sobre el oro

Lo que tenemos hoy en día como dinero (euros, dólares, libras, pesos, yen, etc.) no es otra cosa que monedas fiduciarias. No están respaldadas por nada, más allá de la convicción de que nos las vayan a aceptar en el futuro. Es un invento genial, pero existe el riesgo de que aquellos que emiten ese dinero (gobiernos y bancos centrales) abusen de su poder y la gente deje de aceptarlo. De hecho, las monedas fiduciarias también han existido desde hace miles de años. Y todas ellas han acabado eventualmente perdiendo todo su valor y desapareciendo.

Y cuando eso ha ocurrido, la sociedad ha vuelto a usar el oro (y la plata) como dinero. Los metales preciosos tienen la ventaja de que no pueden ser creados por nadie. Por eso han sido dinero “honesto” desde hace miles de años. ¿Por qué trabajar a cambio de algo que el gobierno puede crear de la nada y devaluar en cualquier momento?

Como ves, el oro, a diferencia de las divisas actuales, es dinero de verdad. Y éste es el principal motivo por el que los bancos centrales mantienen gran parte de sus reservas en oro.

Contra qué activos compite el oro

Esta parte es la que más ganas tenía de escribir. Una de las mayores dificultades del oro son las comparaciones. Si Juan dice que hay que invertir en oro, rápidamente sale Marta diciendo que es mejor invertir en acciones porque los rendimientos del mercado bursátil americano a lo largo de los últimos 100 años han sido mejores. Y entonces Juan replica que sí, pero que en los últimos 20 años el oro ha batido a todos los índices bursátiles por goleada. Y la discusión sigue y sigue.

La respuesta obvia es que el oro y las acciones no son bienes que compiten realmente entre sí. Las acciones representan bienes productivos que deberían generar beneficios a largo plazo. El oro es un metal precioso que no produce nada, pero que debería mantener su valor a largo plazo.

No es una cuestión de cuál es mejor. Las comparaciones históricas dependerán del periodo analizado, qué mercados bursátiles usemos, el contexto histórico, etc. Y eso sirve de poco. De lo que sirve realmente analizar los datos históricos es para darse cuenta de que oro y acciones suelen funcionar muy bien cuando el otro activo funciona mal. Si las acciones suben como un cohete, el oro probablemente dará resultados mediocres. Si las acciones tienen una mala época, el oro probablemente suba de forma astronómica. Y ahí está la gran ventaja de combinar oro y acciones. Rendimientos anualizados:

diversificar riesgo bursatil

Así pues, el oro compite realmente contras las divisas nacionales (divisas fiduciarias) y los bonos gubernamentales. Veamos por qué.

La comparación con las divisas nacionales es obvia. Tanto el oro como las divisas fiduciarias representan formas de dinero. Lo bueno de las divisas es que ofrecen mayor estabilidad a corto plazo y puede que te paguen algo de interés (hoy en día ya no es así). El oro es mejor a largo plazo, ya que no puede ser devaluado, por lo que conserva mejor su valor.

En cuanto a los bonos gubernamentales, éstos realmente representan la promesa de cobrar divisa fiduciaria en el futuro, con la ventaja de que mientras tanto podemos cobrar intereses. De nuevo, los bonos gubernamentales de las divisas estables ya no pagan apenas intereses o incluso tienen intereses negativos, por lo que esa ventaja ya no existe. El oro tampoco paga intereses, pero como hemos visto, no puede ser imprimido y devaluado por parte de los gobiernos.

No incluyo a los bonos corporativos (o bonos soberanos periféricos, como los españoles), precisamente porque éstos tienen riesgo crediticio y no son comparables. Podemos debatir sobre si es mejor tener oro, dólares, euros o bonos alemanes, ya que ninguno de ellos tiene realmente riesgo crediticio.

Así que cuando vuelvas a ver el debate entre oro y acciones, recuerda que es un debate equivocado. Las acciones se benefician del crecimiento económico, la inflación moderada y la expansión monetaria cuando hay estabilidad. El oro se beneficia de elevada inflación, riesgo de inflación, tipos de interés bajos o negativos, crisis monetarias y tensiones geopolíticas.

Cómo invertir en oro

Por último, nos surge la cuestión de cómo invertir en oro si queremos tener este activo financiero en nuestro patrimonio. Si no te lo habías planteado anteriormente, puede que te intimide la idea de tener una cantidad sustancial de oro en casa. ¡Y no es para menos! Pero no te preocupes porque tienes varias alternativas.

La primera opción es obviamente comprar oro y guardarlo tú mismo en tu hogar. Hay multitud de vendedores online, como Coininvest (no patrocinado), y sus márgenes son muy reducidos (un 3-5% por encima del precio internacional del oro en los mercados financieros). Simplemente asegúrate de mirar que tienen un buen servicio al cliente en lo que respecta a la rapidez de la entrega, etc.

Si te decantas por eso, te recomendaría que compraras oro estándar, es decir, monedas y lingotes normales. No compres monedas históricas puesto que eso se parece más a invertir en artículos de colección, por lo que hacen falta conocimientos adicionales.

La segunda opción es comprar oro físico, pero almacenarlo directamente en un sitio seguro. La mayoría de vendedores de oro online ofrecen este servicio. Obviamente así no tienes que preocuparte por si te entran a robar en casa. El coste de custodia es bastante reducido, pudiendo ser de tan solo 10 euros al mes, y tienes la opción de que te lo entreguen cuando tú quieras.

Por último, si quieres todavía más comodidad, puedes invertir en fondos ETF que inviertan en oro. Los hay de muchos emisores distintos (ZKB, Blackrock, etc.). Simplemente abre la cuenta de inversión con tu bróker y busca cuáles tienes disponibles. Los ETF de oro son la opción más liquida y cómoda para invertir en oro. También es lo más barato, puesto que cotizan prácticamente al precio internacional del oro. Sin embargo, algunos inversores están en contra de ellos ya que no gozan de una característica importante: la posibilidad de tener un activo fuera del sistema financiero.

Conclusión

Espero que el articulo te haya sido útil para entender el rol del oro como activo financiero en tu cartera. Mi recomendación es que te sigas informando para tomar tu propia decisión y sentirte cómoda con ella.

En el siguiente artículo 8 Motivos por los que deberías invertir en oro, analizo directamente argumentos a favor de poner parte de tu cartera en el metal amarillo.

También te dejo el enlace a un artículo donde hablo del potencial de subidas en los metales preciosos por excelencia, el oro y la plata, aquellos que han sido considerados dinero de verdad a lo largo de la historia:
A qué precios podrían llegar el oro y la plata

Publicado en Invertir

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