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Bonos ligados a la inflación – Qué son y cómo funcionan

Los bonos ligados a la inflación pueden ser una buena alternativa para inversores conservadores que busquen protegerse de la inflación. Aquí analizamos qué son, cómo funcionan y si nos conviene invertir en ellos.

Contenido

Qué son los bonos ligados a la inflación

Los bonos ligados a la inflación son bonos cuyos rendimientos dependen del nivel de inflación que haya en el futuro. Así pues, nos suelen ofrecer la misma protección que nos ofrecen los bonos tradicionales, con la ventaja añadida de que pueden proteger el valor real de nuestros ahorros.

Estos bonos son normalmente emitidos por parte de los gobiernos. Esto tiene su lógica: los gobiernos tienden a recaudar más impuestos cuando la inflación aumenta, por lo que en tales circunstancias son capaces de pagar más a los bonistas también.

De la misma forma, existen algunos bonos corporativos ligados a la inflación. En ese caso, los emisores suelen ser empresas cuyos ingresos tienen una alta correlación con la inflación en la economía. Hablamos, obviamente, de empresas de suministros de servicios básicos.

Así pues, mientras que los bonos tradicionales, conocidos como bonos nominales, nos pagan un tipo de interés fijo y nuestro capital inicial a vencimiento, esto no funciona de la misma manera para los bonos ligados a la inflación.

Cómo funcionan los bonos nominales

Veamos antes que nada un ejemplo de cómo funcionan los bonos nominales: nosotros le prestamos 100.000€ a un gobierno o empresa, y este deudor se compromete a devolvernos el dinero dentro de 10 años y a pagarnos un interés del 2% anual.

En tal escenario, vamos a cobrar 2.000€ de intereses cada año, y vamos a recuperar los 100.000€ iniciales al cabo de esos 10 años. Las cuentas son muy sencillas.

Sin embargo, son muy sencillas a nivel nominal, pero no real. Esto significa que, si durante estos 10 años ha habido una inflación media del 4%, nuestro dinero se habrá devaluado muchísimo.

Para ponerlo en perspectiva, el valor de 100.000€ dentro de 10 años si la inflación ha sido del 4% de media, es de tan solo 67.500€. Habríamos sufrido una pérdida de poder adquisitivo de 32.500€, mucho más de lo que hemos recibido en intereses.

Y esto siempre es así cuando invertimos en bonos nominales: sabemos qué importes nominales vamos a cobrar. Pero no tenemos ni idea del valor que tendrán esos euros (o dólares) en el futuro.

Cómo funcionan los bonos ligados a la inflación

Por el contrario, los bonos ligados a la inflación nos pagan más o menos dinero, en función de si la inflación es mayor o menor. Veamos cómo funcionan con un ejemplo:

En este caso vamos a prestarle 100.000€ al gobierno en bonos ligados a la inflación. El gobierno se compromete a pagarnos un interés del 1% anual, devolvernos el importe prestado al cabo de 10 años, y ajustar todos los pagos por la inflación.

Para ello, cada vez que vayamos a cobrar intereses, o en el momento del vencimiento, nos fijaremos en el valor del IPC (índice que sirve para medir la inflación), y el importe se ajustará a ello. Esto funciona de forma mucho más sencilla de lo que suena.

 Si al cabo del primer año la inflación ha sido del 4%, el valor nominal del bono aumentará de 100.000€ a 104.000€ (un 4%). Y recibiremos un 1% de intereses sobre el nuevo valor nominal del bono. Por lo que cobraremos 1.040€ de intereses.

Si en el segundo año la inflación se sitúa en el 3%, el valor nominal del bono subirá un 3% respecto a 104.000€, por lo que pasará a ser de 107.120€. Y nosotros cobraremos un 1% sobre el nuevo importe: 1.071,20€.

Así pues, si la inflación total al cabo de 10 años ha promediado un 4% anual, lo cual se correspondería con un aumento total del 48% (debido al cálculo compuesto), el valor nominal habrá aumentado hasta 148.000€. Por lo que los intereses del último año serán de 1.480€, y vamos a recibir 148.000€ como devolución del capital inicial.

Obviamente, si la inflación hubiera sido mucho más baja, también habríamos recibido muchos menos euros. No obstante, ahí está la clave de todo:

Cuando compramos bonos ligados a la inflación no sabemos cuánto dinero vamos a recibir en el futuro. Lo que sí sabemos es qué valor tendrá el dinero que recibiremos. A fin de cuentas, a pesar de que cobrar 148.000€ al cabo de 10 años, en lugar de 100.000€, suena muy bien, recuerda que los precios también han subido un 4% anual, por lo que el valor de ese dinero no ha aumentado, sino que ha permanecido estable.

De la misma forma, si no hubiera nada de inflación, hubiéramos recibido los mismos 100.000€ iniciales. Pero eso no sería un problema, debido a que no habrían perdido nada de poder adquisitivo.

Como ves, los bonos ligados a la inflación realmente tienen menos riesgo, si lo que te interesa es proteger el poder adquisitivo de tus ahorros. Y, a fin de cuentas, esto es lo que quiere cualquier inversor conservador.

Cómo cotizan

Los bonos ligados a la inflación cotizan de forma muy distinta a cómo lo hacen los bonos nominales.

En el caso de los bonos nominales, sabemos perfectamente cuánto dinero vamos a recibir en el futuro. Y también sabemos cuánto estamos pagando por el bono. Con estos datos podemos calcular el rendimiento del bono (explicación detallada).

Este rendimiento es obviamente nominal. Y nos indica básicamente la rentabilidad anual de comprar ese bono y mantenerlo hasta vencimiento.

Sin embargo, en el caso de los bonos ligados a la inflación, no sabemos cuántos euros (o dólares) vamos a recibir en el futuro. Afortunadamente sí sabemos el valor de ese dinero que recibiremos, puesto que dependerá de la inflación que haya.

Por este motivo, los bonos ligados a la inflación no cotizan según su rendimiento nominal, sino según su rendimiento real. Si este rendimiento real es del 1%, sabemos que nuestra inversión nos dará un rendimiento anual un 1% por encima del nivel de la inflación.

Si la inflación media es del 4%, el rendimiento nominal será del 5%. Si la inflación es del 0%, el rendimiento nominal será del 1%. Pero realmente el rendimiento nominal da igual. A fin de cuentas, lo importante es el valor de nuestros ahorros, y no el número de euros o dólares que recibamos.

¿Bonos nominales o bonos ligados a la inflación?

¿Cómo podemos decidir si invertir en bonos nominales o en bonos ligados a la inflación? Antes de entrar en tal cuestión recuerda que, desde un punto de vista objetivo, los bonos ligados a la inflación tienen menos riesgo, debido a que sabemos perfectamente cuál será el valor de nuestros ahorros a vencimiento.

Sin embargo, a menudo la cuestión es ¿Qué bonos son más atractivos para invertir?

Esta pregunta se responde fijándonos en la diferencia entre el rendimiento nominal del bono nominal, y el rendimiento real del bono ligado a la inflación. En los mercados financieros, esta diferencia es conocida como breakeven, o punto de equilibrio. Es decir, el nivel de inflación que haría que ambos bonos resultasen en el mismo rendimiento final.

Si creemos que la inflación va a ser mayor que esa diferencia (que el breakeven), es mejor invertir en bonos ligados a la inflación. No obstante, si creemos que la inflación futura será menor al breakeven, es mejor invertir en bonos nominales.

Si el rendimiento del bono nominal es del 5% y el rendimiento real del bono ligado a la inflación es del 1%, esa diferencia es del 4%. Por lo que necesitaríamos que la inflación promediase más de un 4% para que resultase mejor invertir en bonos ligados a la inflación.

Por el contrario, si los bonos nominales ofreciesen un 2% de rendimiento y los bonos ligados a la inflación un 1%, la diferencia sería solamente de un 1%. Por lo que tan solo haría falta que la inflación en el futuro fuese de más del 1% para que consiguiésemos un mejor rendimiento con los bonos ligados a la inflación.

Como ves, es cuestión de comparar el breakeven con la inflación que creemos que va a haber. Obviamente, el breakeven nos indica cuáles son las expectativas de inflación del mercado. Pero el mercado se equivoca a menudo.

Y si el breakeven es bajo, tenemos poco a perder por apostar por los bonos ligados a la inflación.

Riesgos de los bonos ligados a la inflación

A pesar de ser una inversión bastante segura, también existen riesgos a la hora de invertir en bonos ligados a la inflación. El más importante de ellos es una subida de los tipos de interés, que haría que el precio de los bonos cayera de forma importante.

El otro riesgo que debemos destacar es que, a pesar de que nuestro bono estará ligado al índice del IPC, éste puede no representar de forma adecuada la inflación que ha tenido lugar. En otras palabras: es posible que el índice oficial no mida de forma correcta la devaluación real de nuestro dinero.

Esto es algo que se ha tratado mucho a lo largo de los últimos años, en los que la inflación oficial ha sido extremadamente baja, a pesar de que el coste de la vida ha subido de forma considerable. A fin de cuentas, es una agencia gubernamental la que calcula la inflación, con lo que puede haber un claro conflicto de intereses.

Si deseas leer en detalle sobre los otros riesgos de invertir en renta fija, echa un vistazo a esta sección:
Riesgos de invertir en renta fija

Otras inversiones para protegerse de la inflación

Para aquellos que deseen proteger el valor de sus ahorros y su patrimonio de los nocivos efectos de la inflación, puede ser recomendable combinar la inversión en bonos ligados a la inflación con otros tipos de activos. A fin de cuentas, recuerda que la diversificación siempre es un factor clave para la exitosa inversión a largo plazo.

Algunos de los mejores activos para protegernos de la inflación y la devaluación monetaria son el oro, las commodities (recursos naturales) y los inmuebles. Y, para aquellos que estén dispuestos a tolerar mayores niveles de riesgo, Bitcoin también puede ser considerado.

Con una tasa de inflación moderada, el mercado bursátil también se comporta bastante bien. Pero las acciones pueden sufrir de forma considerable si la inflación se descontrola, puesto que entonces aparecen serios problemas económicos, y los resultados empresariales se ven muy afectados.

Si quieres leer más sobre invertir en un escenario inflacionario, te recomiendo este artículo:
Inflación o deflación – ¿dónde invertir?

¿Y qué ocurre en caso de deflación?

Algunos se habrán preguntado qué ocurre con los bonos ligados a la inflación en caso de que haya deflación. En otras palabras, si los precios bajan, ¿significa eso que el valor nominal de mi bono también bajará?

En la mayoría de casos la respuesta es no. La mayoría de bonos ligados a la inflación contienen una “cláusula suelo” del 0%. Eso significa que, si el índice del IPC es negativo, para los cálculos del bono se usará una tasa del 0%.

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Y para aquellos que quieran aprender más sobre la inversión en bonos y la renta fija en general, les recomiendo esta sección:
Bonos

Publicado en Bonos

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