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A qué precios podrían llegar el oro y la plata

El oro y la plata han experimentado un rally en los últimos meses. Eso ha hecho que reciban mucha más atención de lo habitual. Ante esta situación mucha gente se está haciendo la misma pregunta: ¿a qué precios podrían llegar el oro y la plata?

En el momento en el que escribo esto, a 29 de julio de 2020, el oro cotiza a 1968 dólares por onza. La plata se sitúa en 24,37 dólares. Desde sus mínimos de 2020, el oro ha subido un 34% y la plata un 106%. La cuestión es si estos metales preciosos tienen aún recorrido y cuánto. Para ello, hay que analizar cuál es la situación actual para estos activos.

Antes de empezar me gustaría aclarar algo. Te anticipo que el panorama tanto para el oro como para la plata es muy prometedor. Sin embargo, no lo interpretes como consejo de inversión. Tú debes tomar tus propias decisiones, igual que yo tomo las mías. Los metales preciosos pueden ser muy volátiles. Y aunque las perspectivas sean muy buenas, esos beneficios pueden tardar tiempo en llegar, o no llegar nunca.

De dónde venimos

El oro y la plata experimentaron sus máximos históricos previos a esta crisis en 2011. El oro alcanzó los 1.921 dólares el 6 de septiembre de 2011. La plata llegó a su máximo histórico de 49,80 dólares el 28 de abril de 2011.

Como ves, el oro tan solo cotiza actualmente un 2% por encima del precio máximo alcanzado en 2011. La plata cotiza todavía un 50% por debajo de ese precio.

El rally del 2011 vino de la mano de muchas incertidumbres alrededor del sistema financiero y la economía. El mundo aún estaba saliendo de la crisis de 2008. Los bancos centrales habían empezado con sus programas de estímulo monetario, reduciendo tipos de interés y llevando a cabo compras de activos. Además, estábamos en medio de un boom en el mercado de commodities.

Por qué la situación de 2020 es diferente a la de 2011

Como veremos a continuación, la situación actual es muy distinta a la de hace 9 años. Y eso tiene importantes consecuencias para determinar a qué precios podrían llegar el oro y la plata. Veamos cuáles son las diferencias entre 2020 y 2011, y qué conclusiones podemos sacar al respecto.

Haremos muchas comparaciones con otros tipos de activos. A fin de cuentas, los distintos tipos de activos compiten entre sí. Aquellos que ofrecen el mejor balance entre riesgo y rendimiento potencial son los que consiguen atraer más dinero.

1) Tipos de interés en bonos soberanos

Los bonos soberanos son un activo muy importante. Representan el rendimiento que conseguiremos si no estamos dispuestos a asumir riesgos. Vienen a ser el rendimiento de un activo “sin riesgo”. Y son, obviamente, una alternativa a otros activos con mayor potencial pero más riesgo, como las acciones.

Si bien los bancos centrales habían reducido los tipos de interés a mínimos históricos, eso no se había traducido de forma significativa a los bonos soberanos en abril de 2011. Esto se debe a que las intervenciones que estaban llevando a cabo no eran lo suficientemente grandes como para hundir el interés de tantos bonos.

Veamos los tipos de interés en bonos a 10 años para países considerados libres de riesgo y para España:

País (divisa)Abril 2011Julio 2020
Estados Unidos (USD)3,31%0,59%
Alemania (EUR)3,26%-0,51%
Reino Unido (GBP)3,48%0,11%
Suiza (CHF)2,03%-0,56%
España (EUR)5,38%0,34%

Como ves, en 2011 los bonos soberanos aún ofrecían rendimientos bastante atractivos. Hoy en día es impensable volver a esos niveles. Los intereses actuales son, o bien minúsculos, o negativos.

En este sentido, y teniendo en cuenta que el oro y la plata tienen un rendimiento del 0%, pero que pueden proteger o aumentar su valor ante la inflación, los metales preciosos son hoy en día mucho más atractivos que en 2011.

2) Tipos de interés negativos

Acabamos de hablar sobre el interés disponible en bonos soberanos. Otra alternativa es tenerlo en cash. En ese caso, conseguiremos un interés cercano al que fijan los bancos centrales. Veamos cuáles eran y son los tipos de interés oficiales a corto plazo:

DivisaAbril 2011Julio 2020
USD0%0%
EUR0,50%-0,50%
GBP0,50%0,10%
CHF0,375%-0,75%

Si bien los cambios no han sido espectaculares, estamos más abajo de lo que estábamos. Y, lo más importante, en 2011 aun no habíamos visto tipos de interés negativos.

Por si esto fuera poco, hace 9 años aún creíamos que los bancos centrales serían capaces de normalizar los tipos de interés. Sin embargo, ya hemos visto que eso es imposible. Los tipos solo subirán si la inflación se descontrola muchísimo. Y eso llegaría una vez nuestros ahorros se hubiesen devaluado de forma importante. Aquí también, los metales son más atractivos de lo que lo eran en 2011.

3) Mercados bursátiles

Las bolsas, igual que los bonos y los metales, también compiten por dinero. Saber a qué niveles cotizaban los principales mercados bursátiles en 2011 nos puede ayudar a averiguar a qué precios podrían llegar el oro y la plata. A fin de cuentas, debemos preguntarnos lo siguiente: ¿qué mercado se ve más atractivo, la bolsa, el oro o la plata? Yo soy partidario de invertir en todos ellos, pero no nos desviemos del tema.

ÍndiceAbril 2011Julio 2020
MSCI World1.3852.300
S&P 5001.3603.249
Nasdaq2.87210.514

Si observamos las cotizaciones bursátiles, veremos que venimos de un periodo de subidas espectaculares. De hecho, a pesar de que la economía está en recesión y la destrucción de empleo tardará muchos años en arreglarse, los principales índices mundiales están tan altos como antes de la llegada del virus. Y eso que ya se veían caros entonces.

Si bien la alta valoración del mercado bursátil viene de la mano de los tipos de interés actuales, aquí estamos comparando las acciones con el oro y la plata. Y queda claro que los metales están más atractivos hoy en día de lo que lo estaban en 2011.

4) Mercado inmobiliario

Los inmuebles son otra alternativa de inversión para nuestro dinero. Y si bien son activos mucho más heterogéneos que las acciones, no hay ningún tipo de dudas de que en 2011 sus precios eran significativamente menores a los actuales.

La mayoría de países han visto sus precios inmobiliarios subir de forma drástica en la última década. Como con otras cosas, esto ha sido consecuencia de la caída en los tipos de interés y la política monetaria. En los países y mercados considerados más seguros, la burbuja es obvia. Independientemente de lo que ocurra en el mercado inmobiliario en el futuro, que se puede beneficiar de una futura inflación, los metales están en comparación más interesantes que en 2011.

5) Commodities

Oro y plata son consideradas commodities. Si bien el oro goza de estatus especial al ser usado como activo refugio por parte de inversores, gobiernos y bancos centrales, la plata no tiene tal privilegio. No obstante, la gran diferencia entre el oro y la plata, y el resto de commodities, es que ambos han sido usados como dinero desde hace miles de años.

De hecho, la única época en la que no se han usado como dinero en ningún país ha sido en los últimos 50 años. Ha sido como un experimento en el que todas las divisas eran fiduciarias (no respaldadas por un activo tangible). Y ya vemos cómo está yendo el experimento.

A pesar de eso, no hay que ignorar la correlación entre el precio de las commodities y el de la plata. Y el precio de las commodities ha caído mucho entre 2011 y 2020. Si nos fijamos en el índice BCOM de commodities, ha caído de 174 a 69 en esos 9 años.

Si bien eso podría indicar que las commodities están extremadamente baratas porque nadie las quiere, lo cierto es que no ayuda a que la plata, y en menor medida el oro, se vean beneficiadas por ello.

6) Volumen de deuda mundial

El volumen de deuda mundial ha explotado en estos 9 años. Si nos fijamos en el tamaño del mercado de bonos de grado de inversión (que excluye bonos con peores ratings crediticios), éste ha pasado de 37,98 billones de dólares a 62,93. Eso es un aumento del 66%.

invertir en plata

Además, cabe remarcar que el mayor emisor de esa deuda adicional han sido los gobiernos. Y que, viendo la tendencia que llevan, el crecimiento de la deuda no solo seguirá, sino que se intensificará en los próximos años. La única forma de salir de esta situación de sobreendeudamiento será creando inflación y devaluando las deudas.

Este punto es muy favorable para la subida de los metales preciosos en los próximos años.

7) Tamaño del balance de los bancos centrales

La expansión monetaria de los últimos años ha ido de la mano de un aumento en el tamaño del balance de los bancos centrales. Este aumento ha permitido el crecimiento en la deuda mundial. A fin de cuentas, se ha hecho para financiar la deuda de los estados y que éstos apenas tengan que pagar intereses.

Entre abril de 2011 y julio de 2020, el balance de la Reserva Federal norteamericana ha crecido de 2,87 a 6,96 billones de dólares, una subida del 143%. Por su parte, el balance del Banco Central Europeo ha aumentado de 1,89 a 6,35 billones de euros, una subida del 236%.

Este es otro argumento a favor de tener un porcentaje de nuestros ahorros en metales preciosos.

8) Tensiones geopolíticas

Por último, el tema de las tensiones geopolíticas es importante. A pesar de que siempre las ha habido (no nos olvidemos de los problemas en el norte de África en 2011), los de hoy en día son algo distintos.

La peculiaridad de la problemática actual es que es entre Estados Unidos y China. Se trata de las dos mayores potencias económicas. Estados Unidos como emisor de la divisa usada como reserva mundial. Y China, como mayor proveedor de Estados Unidos, uno de los mayores tenedores de dólares y que lleva años financiando los déficits americanos a bajos tipos de interés.

china dolares

Un conflicto no tiene por qué ser una guerra. Si China decidiera vender todos sus bonos americanos, hundiría el mercado y haría subir los tipos de interés. Si Estados Unidos quisiera mantener los tipos bajos, la Reserva Federal tendría que intervenir masivamente, inundando el mercado de dólares. Eso probablemente causaría una caída muy fuerte en el dólar.

Como ves, podríamos estar hablando del fin del régimen monetario actual, en el que Estados Unidos tiene el privilegio de imprimir la divisa usada como reserva mundial.

En tal escenario, el oro podría volver al centro del sistema monetario, como ha ocurrido a lo largo de muchos siglos hasta 1971. Y eso obviamente haría que su precio subiese con fuerza.

Conclusión

Como ves, el escenario macroeconómico actual es muy favorable para los metales preciosos. El único escenario en el que podrían sufrir sería uno con deflación. Pero creo que es muy improbable, ya que los bancos centrales están dispuestos a todo.

Creo que es muy probable que el valor del oro y la plata suba significativamente a largo plazo, aunque no hay nada garantizado. Y esas subidas podrían incluso tardar unos años en llegar. Pero no te preocupes, creo que siempre habría que tener un porcentaje de nuestro dinero en metales preciosos.

A corto plazo, nadie sabe lo que va a ocurrir. Podríamos tener incluso caídas importantes, sobre todo en la plata, que es un activo muy volátil. Pero si crees en su potencial a largo plazo, no te desesperes. Un escenario de estanflación podría traer subidas espectaculares. Si tienes curiosidad, fíjate en lo que ocurrió en los años 70. ¡Esas subidas solo pararon cuando la Reserva Federal se vio forzada a subir los tipos de interés al 20%!

Como siempre, no te olvides de diversificar. Es lo que hará que, a largo plazo, tus probabilidades de ganar dinero invirtiendo sean de casi el 100%. Te dejo un artículo donde te explico cómo podríamos construir una cartera de inversión muy diversificada y de forma muy sencilla. No te espantes por el título, se puede hacer con mucho menos dinero. ¡O con mucho más!

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Y tú, ¿a qué precios crees que podrían llegar el oro y la plata?

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