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4 Riesgos de invertir solamente por dividendos

Este artículo es una advertencia y no una crítica. Creo que cobrar dividendos cuando invertimos en acciones está muy bien. Sin embargo, debes saber que invertir exclusivamente para conseguir dividendos no es una estrategia óptima y conlleva más riesgos de los que te puedas imaginar.

Los riesgos de invertir solamente por dividendos que vamos a analizar en este artículo son los siguientes:

1) Payout ratio por dividendo excesivamente alto
2) Sobreexposición a sectores de elevado riesgo
3) Menor potencial de elevadas ganancias
4) Impuestos

1) Payout ratio por dividendo excesivamente elevado

El payout ratio por dividendo es el porcentaje de los beneficios que se destinan al pago por dividendos. En general podemos afirmar que cuanto mayor sea esta ratio, menores oportunidades tiene esa empresa de invertir ese dinero de forma productiva. Por este motivo, se reparte ese dinero entre los accionistas.

No hay ningún problema en devolver dinero a los accionistas. De hecho, es lo ideal si se trata de una empresa madura. El negocio puede ser sólido y rentable. No obstante, siempre hace falta dedicar parte de los beneficios a modernizar cosas. A fin de cuentas, la maquinaria y los ordenadores envejecen. Y siempre es beneficioso invertir algo para intentar mejorar las cosas en el futuro.

Por este motivo, cuando veas que una empresa tiene una ratio de payout por dividendo superior al 80%, hay un serio riesgo de que la empresa se esté descapitalizando.  Los dividendos se pagan a costa de no renovar cosas o, peor aún, de endeudar a la empresa.

Así pues, fíjate en que los beneficios sean sostenibles y la ratio de payout no sea excesivamente elevada. Si no lo haces, es muy probable que los dividendos acaben siendo reducidos, o incluso eliminados del todo en el futuro.

Esto es una advertencia de que, si una empresa tiene un rendimiento por dividendo muy elevado, por ejemplo del 10%, es porque hay una probabilidad alta de que tal dividendo no sea sostenible en el futuro. Y, por lo tanto, no deberías contar con él.

2) Sobreexposición a sectores de elevado riesgo

No todos los sectores son iguales. Y por muchos motivos. Oportunidades de crecimiento, requerimientos de capital, márgenes comerciales, niveles de deuda, y muchas cosas más. Y a pesar de que cada empresa es única, las empresas de un mismo sector suelen tener muchas cosas en común.

Como resulta lógico, no todos los sectores pagan los mismos dividendos. La banca, un sector que no experimenta crecimiento desde hace mucho, paga dividendos mucho más elevados que el sector tecnológico, que tiene multitud de oportunidades para hacer crecer su negocio de forma rentable.

Supongo que ya ves por dónde voy. Si invertimos exclusivamente en empresas con dividendos elevados, estaremos invirtiendo fuertemente en sectores ya maduros, de bajo crecimiento, con niveles de deuda más elevados, y cíclicos. O sea, muy expuestos al ciclo económico. Esto significa que nos estamos sobreexponiendo a sectores con elevado riesgo.

Si quieres saber si un sector es cíclico, sensible al ciclo o defensivo, echa un vistazo al siguiente artículo, en la sección número 4:
Qué es el PER de una acción

Además, debido a esta sobreexposición, no contamos con muchos de los beneficios de la diversificación.

Si nos fijamos en los sectores del índice europeo Eurostoxx 600, el cual incluye a las 600 mayores empresas del continente, y los ordenamos de mayor a menor rendimiento por dividendo a finales de 2019 (antes de la pandemia), veremos que los 4 sectores con mayor rendimiento por dividendo son los siguientes:

  • Energía (sensible al ciclo)
  • Finanzas (cíclico)
  • Telecomunicaciones (sensible al ciclo)
  • Materiales (cíclico)

Cabe remarcar que, si ordenamos los sectores por su rendimiento por dividendo a junio de 2020, ya no encontramos a las empresas financieras, que han recortado sus dividendos debido a la crisis económica. Obviamente hubiéramos experimentado fuertes pérdidas al haber invertido en ellas.

3) Menor potencial de elevadas ganancias

Este punto tiene mucho que ver con el anterior. Si invertir en sectores con elevados dividendos significa concentrar nuestras inversiones en empresas con menos oportunidades de crecimiento, también significa que invertimos menos en sectores con mucho potencial, como el tecnológico o el farmacéutico.

Si ahora nos fijamos en los 4 sectores con menor rendimiento por dividendo en el Eurostoxx 600, nos encontraremos con lo siguiente:

  • Consumo no cíclico (defensivo)
  • Industrial (sensible al ciclo)
  • Salud (defensivo)
  • Tecnológico (sensible al ciclo)

Como consecuencia, si priorizamos los dividendos a la hora de invertir, no nos beneficiaremos del futuro crecimiento que experimenten sectores de futuro, como la salud o el tecnológico.

A pesar de que algunos de estos sectores en crecimiento también tienen un riesgo considerable, tienen una cosa muy positiva. Si tenemos mala suerte y perdemos, el máximo que podemos perder es el 100%. Sin embargo, si tenemos suerte y acertamos, la ganancia es ilimitada.

inversiones tecnologicas

Y, por otro lado, algunos de los sectores con menores dividendos son sectores defensivos. Los sectores defensivos suelen tener beneficios incluso cuando hay una recesión, de forma que actúan como un seguro para nuestras inversiones. Dos ejemplos de empresas defensivas serían las suizas Nestlé y Novartis.

Como resulta obvio, tampoco recomiendo centrarse exclusivamente en empresas de alto crecimiento o defensivas. Para beneficiarnos al máximo de la diversificación y conseguir rendimientos al mismo tiempo, debemos invertir fuerte, pero de forma diversificada.

4) Impuestos

Por último, otro riesgo importante que tiene una cartera con altos dividendos es el elevado pago de impuestos. Si usas una cuenta en la que no tienes que pagar impuestos, no hace falta que te preocupes. Pero en la mayoría de casos, te va a tocar pagar.
Eso destruye el valor de la cartera de forma continua. Y esta merma tan solo se ve magnificada con el paso del tiempo, no la subestimes.

Veámoslo con un ejemplo. Tenemos una cartera de 100.000 euros con un rendimiento por dividendo del 5%. Esto significa que podemos esperar cobrar 5.000 euros de dividendos. Hasta ahí todo suena muy bien. Sin embargo, cuando una empresa paga el dividendo, su cotización cae exactamente por una cantidad equivalente. Lo cual significa que, si el mercado no se mueve, las acciones acabarían el año cotizando en 95.000 euros. ¿Dónde está el problema?

Pues en que tú no vas a recibir 5.000 euros de dividendos. Debido a los impuestos, vas a recibir menos. En España el tipo impositivo a los dividendos se sitúa entre el 19 y el 23%. Si usamos un 20% para nuestro ejemplo, nos tocará pagar 1.000 euros en impuestos.

De forma que, sin haber caído el mercado, nuestra cartera solamente vale 99.000 euros. Hemos perdido un 1% de nuestra cartera por los impuestos a los dividendos. Y eso teniendo en cuenta que sólo pagamos impuestos en España. Lo digo porque el fisco de muchos países retiene parte del dividendo en origen. Y eso puede llevar a que acabemos pagando impuestos aún más elevados o que debamos hacer trámites legales para recuperar parte de lo retenido.

Conclusión

Quiero concluir el artículo animándote a que inviertas en acciones que pagan buenos dividendos. Algunas de esas empresas tienen negocios excelentes. Pero no te centres exclusivamente en eso. Es realmente una estrategia inferior por sí sola: menos potencial y mayor riesgo.

No hagas caso a los que pregonan eso de “lo importante es conseguir liquidez sin vender”. Las acciones son, por definición, activos líquidos. Mejor vender un pequeño porcentaje de acciones que se han revalorizado que usar el dividendo de acciones que se han devaluado.

Tampoco hagas caso a los que digan que la cotización actual no es importante. Es cierto que no te tienes que obsesionar con la cotización si inviertes a largo plazo. Pero ignorarla completamente es un sinsentido.

Si una acción ha caído, has tenido una pérdida. Eso no significa que debas vender si es una buena empresa. Pero la pérdida está ahí, al menos por un tiempo. Muchos de los que pregonan invertir exclusivamente por dividendos quieren venderte que “no es una pérdida si no vendes”, y que lo importante es seguir cobrando dividendos.

Tal forma de pensar es, simple y llanamente, una memez. Y si no, que se lo digan a los accionistas de empresas que han quebrado o que cotizan un 80% por debajo de su precio de hace una década. O a los accionistas de muchas empresas españolas que, a pesar de haber recibido muchos dividendos, siguen sin haber obtenido beneficios 20 años después debido a la baja cotización de la acción.

Si quieres aprender más sobre el mundo de las acciones, echa un vistazo a la información disponible:
Acciones

Publicado en Acciones Invertir

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